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jueves, 23 de enero de 2014

BARENBOIM EN CÁDIZ


Y tras la Séptima, no descansó

10º ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN BARENBOIM-SAID.
 ORQUESTA WEST-EASTERN DIVAN.
DIRECTOR: DANIEL BARENBOIM
Violín: Michael Barenboim. Viola: Yulia Deyneka
Programa:
W.A. Mozart: Sinfonía concertante para violín, viola y orquesta en Mmi bemol mayor, K 364/320d; L.V. Beethoven: Sinfonía nº 7 en la mayor
Gran Teatro Falla. 21.01.2014. Aforo completo.
Calificación *****



Jesús Sánchez-Ferragut
Según dice el Génesis, Dios, al séptimo día descansó. Y, entre otras muchas cosas, por culpa de eso Barenboim no es dios, porque según él mismo nos cuenta en una reciente entrevista, anda buscando desde hace mucho tiempo el octavo día de la semana para poder dedicarle más tiempo a su trabajo de director de orquesta.

Bueno, bromas aparte, lo anterior no es más que un juego de palabras introductorias, para contarles cómo de magistral fue la interpretación de la Séptima Sinfonía de Beethoven por parte de la West-Eastern Divan Orchestra. Y la verdad, tampoco importa mucho que Barenboim tenga o no la condición de divinidad, porque lo que sí es cierto, es que consigue llevar al público que le escucha al mismísimo séptimo cielo, cuando dirige a sus orquestas. Y si no, que se lo pregunten al respetable del Gran Teatro Falla de Cádiz, que fue musicalmente transportado a tan sublime lugar, mientras escuchaba la versión de Barenboim de esta exquisita sinfonía, obra del divino sordo.

Un público expectante, que agotó las entradas muchos días antes del concierto, llenó por completo el Gran Teatro Falla. Y es que se trata de la primera vez que la WED y su director se dejan ver por Cádiz tras los primeros diez años de existencia de la Fundación Barenboim-Said en Andalucía, lugar desde donde materializa hoy día sus diversos proyectos, entre los que se encuentran también los de ayudar a jóvenes músicos árabes, israelíes y españoles a encontrar un futuro profesional en orquestas de renombre.

Y como, sin duda fue lo mejor de la noche, les cuento primero lo de la séptima sinfonía, interpretación que quedará como histórica en el Teatro Falla. La obra, se estrenó hace doscientos años, y  es de las composiciones cumbre de Beethoven y de la Historia de la música. Su estética es inigualable, y su segundo movimiento archiconocido. Por ello, he de confesarles que acudí al concierto con un poco de prevención hacia la posible interpretación, por aquello de ser  la WED una orquesta joven, e integrada por músicos jóvenes. Pero nada más lejos de lo que ello a priori pudiera significar, sucedió, pues la versión de Barenboim fue sencillamente impresionante. Con una orquesta altamente motivada, dándolo todo, y con una dirección magistral, generando tensiones, haciendo pianos impresionantes, de vértigo. Daniel Barenboim transmite dramatismo, y es un verdadero líder de su orquesta. De una orquesta que está perfectamente empastada, rodada y que suena verdaderamente como una de las grandes. Estupenda interpretación de los metales. La versión duró 38 minutos.

Pero antes, de manera sorpresiva para todos los asistentes,  y a modo de presentación, al comienzo, la WED nos regaló, fuera de programa, la Obertura de Le nozze di Figaro de Mozart, que a mi modo de ver, no estaba del todo justificada, y que entre que resultó un poco apagada, y que cogió al público por sorpresa, terminó por dejar el ambiente un poco frío.

La sensación no duraría mucho, ya que inmediatamente Barenboim atacó la Sinfonía Concertante de Mozart, una pieza clave del clasicismo musical del s.XVIII, y de la que nos ofreció una versión exquisita, mimando a los solistas, que pudieron desplegar todo su virtuosismo, arropados por una orquesta mágica, alardeando del dominio de los pianos y de la concentración más absoluta. Sencillamente impresionante. Tanto Michael Barenboim como Yulia Deyneka transmitieron el mensaje musical de Mozart, haciendo que violín y viola cantaran las melodías del Andante y del Presto como si de verdaderas arias de ópera se tratara.

Barenboim, argentino, judío y español, el director que hace hoy por hoy la música clásica más divina, nos dejó con ganas de más. Ojalá no tarde otros  diez años en volver a Cádiz.



Publicado en Diario de Cádiz:
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1691660/y/tras/la/septima/no/descanso.html

miércoles, 21 de noviembre de 2012

REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA EN CÁDIZ



PALINTROPOS, AFINIDADES Y OPORTUNIDADES.


X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.
REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA.
Director: Pedro Halffter.
Ana Häsler, soprano.
Programa: Silvestre Revueltas: Homanaje a Federico García Lorca, para pequeña orquesta; Pedro Halffter: Armonía de Los Opuestos (Palintropos Harmonie). Dos lieder para mezzosoprano y orquesta; L.V. Beethoven: Sinfonía nº 3 en Mi bemol mayor op. 55 “Heroica”.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 17 de noviembre de 2012. Asistencia: 80%.
Calificación: ****



Por Jesús Sánchez-Ferragut


Si tratan de encontrar la palabra “Palintropos” en el Diccionario de la Real Academia, lo van a tener difícil, pues no aparece. Es una palabra griega –παλίντροπος- ligada al pensamiento Presocrático y a Heráclito en concreto, y que hace referencia a situaciones cotidianas donde coinciden realidades y hechos contrarios u opuestos.

La obra de Pedro Halffter, Palintropos Harmonie, se estrenó en Madrid el 2 de mayo de 2001, con ocasión de la celebración del día de la Comunidad de Madrid y durante el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad a los ponentes de la Constitución Española de 1987.

Por aquel entonces yo vivía en la Capital, y tuve la suerte de ser invitado al acontecimiento en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad, pero la verdad es que la obra de Halffter no la he vuelto a recordar hasta esta ocasión, habiendo quedado más en mi memoria la entrega de la Medalla de Oro a los ponentes, y también, todo sea dicho, porque la Palintropos Harmonie que escuché el sábado 17 en el Teatro Falla con la ROSS, no tiene mucho que ver con la del estreno madrileño. Al menos eso me parece a mí.

En cualquiera de los casos, y aunque de manera un poco rebuscada, una obra ciertamente conectada con el Bicentenario de la Constitución, motivo central de este X Festival de Música Española de Cádiz, ya que fue estrenada para homenajear a los ponentes de nuestra actual Constitución Española.

Por afinidad, y con derecho propio, concurrió a esta inauguración del Festival una obra del que es nombrado como mejor compositor mejicano de todos los tiempos, Silvestre Revueltas. Su composición para pequeña orquesta, “Homenaje a Federico García Lorca” abrió el Festival, y nos trasladó al sentir del pueblo mejicano frente a la muerte, encarada en modo festivo, lejos de la gravedad o circunspección a la que estamos acostumbrados en Europa. La obra, en tres movimientos –Baile, Duelo por García Lorca, y Son- es de breve factura y de liviano porte, jugando un destacado papel las trompetas, la tuba y la cuerda. Una excelente interpretación de la ROSS, aunque quizás en mi opinión tocada en un tempo un poco rápido, con lo que quizás se aumente un poco más la sensación de brevedad.

La oportunidad de traer a un Festival de Música Española como el de Cádiz, una obra de uno de los grandes genios mundiales de la música como es Beethoven, no es fácil de justificar, y casi diría yo que eso solo ocurre cada doscientos años. Y la oportunidad no se ha dejado escapar en este Bicentenario.

La recóndita intención del Divino Sordo de dedicar su tercera sinfonía, “Heroica” al Napoleón pre-Emperador, fue un secreto a voces que ha llegado hasta nuestros días. Y es por esa primera intención, a la postre desechada por el propio Beethoven, la que nos ha brindado la oportunidad de escuchar esta impresionante sinfonía en el Teatro Falla, de manos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, bajo la batuta de su Director titular, Pedro Halffter. Al fin y al cabo, si Napoleón no hubiera estado en el Trocadero y frente al Puente Zuazo, probablemente la Primera Constitución Española no hubiera sido Gaditana.

La ROSS nos trajo una versión trabajada de la Heroica de Beethoven, tocada con maestría, y extraordinario empaste, que resolvió muy bien el cuarto movimiento, de gran dificultad virtuosística y complejas fugas. Y también con una estupenda ejecución por parte del viento madera: oboes, clarinetes y fagotes, destacando también, en la cuerda, los contrabajos.

Un buen concierto que abrió el Festival del año del Bicentenario de la única Constitución Española que estuvo en vigor a ambos lados del Atlántico, y que coincidió con la Clausura de la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.

Publicado en diario de Cádiz: http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1401014/palintropos/afinidades/y/oportunidades.html

martes, 22 de mayo de 2012

CAMERATA DEL GRAN TEATRO FALLA DE CÁDIZ


LA CAMERATA, COMO EN CASA


XXVIII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA

CAMERATA VOCAL E INSTRUMENTAL DEL GRAN TEATRO FALLA

Solistas: Carmen Patiño, mezzosoprano; Quique García, tenor; Miguel Calvo, tenor.
Orquestación: J. L. López Aranda y Quique García.
Director: José Luis López Aranda
Programa: 1ª Parte: Jóvenes valores solistas y 5 canciones latinas para solista y orquesta. 2ª parte: Homenaje a The King’s Singers y Combinado latinoamericano.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 19 de mayo de 2012. Asistencia: Tres cuartos de patio.
Calificación: ***


Por Jesús Sánchez-Ferragut


La Camerata vocal e instrumental del Gran Teatro Falla, consolida su reinvención bajo una fórmula más desenfadada, participativa y orientada a lo que nos une a Iberoamérica, musicalmente hablando, que es mucho y bueno.

Buen ambiente. Buena atmósfera y buenas vibraciones, las que transmiten ambas cameratas, al público y a sus incondicionales, bajo la Dirección de José Luis López Aranda. Cantantes, músicos y público estaban más que a gusto el pasado sábado en el Gran Teatro Falla, clausurando el vigésimo octavo Festival Iberoamericano de música Manuel de Falla.

La apuesta por una formación tan versátil como ligera de rigideces, ha conseguido hacerse con un nutrido grupo de seguidores e incondicionales, cosa que con los tiempos que corren no es nada fácil.

El concierto comenzó con una innovación: La presentación de Jóvenes valores. Tres jovencísimos solistas de flauta, piano y violín: Jesús Rubio, Carlos Cortés y Guillermo Moreno, respectivamente, tuvieron la oportunidad, y la responsabilidad de interpretar cada uno una pieza clásica junto con la Camerata instrumental. Una iniciativa merecedora de apoyo.

A continuación, cinco canciones latinas para solista y orquesta tuvieron como protagonistas a Carmen Patiño, Quique García y Miguel Calvo. Espectacular fue la interpretación que hizo el tenor Miguel Calvo de “La flor de la canela”, una de las obras inmortales de Chabuca Granda.

Hubo un homenaje particular a “The King’s Singers”, donde ambas cameratas interpretaron cuatro de sus obras, gracias a la orquestación hecha por José Luis López Aranda. Particularmente me resultó muy agradable la versión e interpretación de “You are the new day” de John David.

El programa acabó con un recorrido por Uruguay, Brasil, Argentina y Colombia, con temas populares y de autor de tierras iberoamericanas. Una estupenda interpretación de “Serenata para la tierra de uno” de M. Elena Walsh y “Sabiá, Coraçao de uma viola” de Aylton Escobar, a mi modo de ver fueron las mejores interpretaciones de esta parte.

Como novedad también, el apartado “Deseos, peticiones y dedicatorias”, donde se leyeron varios mensajes del público.

Y por supuesto, las propinas obligadas al final del concierto en respuesta a los aplausos del respetable.
La Camerata Vocal e Instrumental del Gran Teatro Falla, como en casa, fueron los encargados de clausurar, por este año, el Festival Iberoamericano de música Manuel de Falla, entre público, familia, amigos e incondicionales. El año que viene, más. O al menos, eso esperamos.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ: 21/05/2012

domingo, 20 de mayo de 2012

"GADES": ESTRENO DE PACO CEPERO EN CÁDIZ CON LA ORQUESTA SINFÓNICA DE CÓRDOBA


"GADES", UN SUEÑO DE LIBERTAD


PACO CEPERO Y ORQUESTA SINFÓNICA DE CÓRDOBA

XXVIII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA
Programa: Suite Gades. Obra sinfónica de Paco Cepero. Arreglos sinfónicos de Rafael Vázquez.
Orquesta Sinfónica de Córdoba. Guitarra: Paco Cepero.
Director: Juan Luis Pérez
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 18 de mayo de 2012. Asistencia: Tres cuartos de aforo.
Calificación: ***






Por Jesús Sánchez-Ferragut


A sus setenta años, Paco Cepero, guitarrista flamenco, compositor y jerezano por los cuatro costados, se ha embarcado en la aventura del sueño de su vida. De un sueño de libertad. De la Libertad con mayúsculas que bajo la bandera de la Constitución de 1812, ha hecho posible que la ilusión de Paco, de estrenar una obra sinfónica, haya tenido por marco un coliseo para él muy particular: El mismo dónde hace 54 años debutó como artista, el Gran Teatro Falla de Cádiz.

Sus compañeros de viaje: los componentes de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, con Juan Luis Pérez como Director. Una orquesta comprometida con Cádiz, como hemos podido comprobar año tras año en el Festival de Música Española y sin ir más lejos este mismo año a principios de febrero, dentro del mini ciclo Viva la Pepa.

Paco Cepero, a lo largo de su dilatada trayectoria artística ha recorrido el mundo del Flamenco y de la Copla, tanto como guitarra solista o acompañante de artistas, y también como compositor. En esta última faceta destacan sobre todo sus composiciones para Isabel Pantoja, entre otros artistas.

La obra sinfónica que estrenó el pasado viernes 18 en el Gran Teatro Falla, se titula Gades, y se trata de una Suite sinfónica en once movimientos que se recrea en el sabor de lo gaditano visto a través de su prisma atlántico, trimilenario y cuna de libertad, cantado por una guitarra flamenca inmersa en el universo musical de una orquesta sinfónica. La composición fue concebida expresamente para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812, y su estreno absoluto se produce dentro del Festival Iberoamericano de Música Manuel de Falla. El propio Paco Cepero actuó como solista en el estreno de su composición.

Como concertista, vimos a un Paco Cepero afectado por la emoción de ver cumplido su sueño de estrenar una obra sinfónica, y también vimos a la persona, sincera, comunicándose con el público, y deshaciéndose en agradecimientos hacia todos los que han hecho posible con su ayuda el estreno de Gades. Sin duda, los nervios le jugaron alguna que otra mala pasada en la ejecución de algunos de los movimientos, sobre todo en el primero “Romance del mar”.

Del resto de la obra, hay que destacar el tratamiento dado a las bulerías en “Fenicia”, que aunque lejos de lograr la sintetización de la esencia de la bulería en lo sinfónico, sí es cierto que apuntó algunas ideas notables en la ejecución solista de la pieza.

“Sueño de Libertad”, el movimiento dedicado a La Pepa, momento central de la Suite, reserva un papel algo más destacado a la guitarra, que canta una melodía agradable, aunque a veces en exceso doblada por el resto de la orquesta.

“Barrio de Santa María” son unas alegrías, donde resaltan las buenas ideas, hay sitio para la técnica, y están bien estructuradas, aunque la ejecución conjunta con la orquesta no estuvo a la altura requerida.

Pero lo mejor de la obra Gades probablemente sea “Domingo de carnaval”, donde el autor se inspira directamente del ambiente de la Plaza de las Flores en Carnaval. La pieza reserva un papel relevante a la guitarra, que por fin consigue su necesario protagonismo en la obra, mientras que la orquesta la acompaña, recreando las voces de coros, comparsas y chirigotas.
Gades es una meritoria obra por la ocasión, su significado y por su autor, pero quizá no esté destinada a ser la mejor de las composiciones de Paco Cepero, aunque sí su sueño hecho realidad.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1262484/gades/sueno/libertad.html

domingo, 8 de enero de 2012

GALA DE LA ZARZUELA DEL SORTEO DEL NIÑO. CÁDIZ 2012


 SOY GRANDE Y ME LLAMO ZARZUELA.


GALA DE LA ZARZUELA DEL SORTEO DEL NIÑO
Real Orquesta sinfónica de Sevilla
Director: Miguel Roa
Ruth Rosique, soprano / José Luis Sola, tenor.
Programa: Obras de F. Chueca, P. Sorozábal, A. Vives, M. Torroba, R. Chapi, J. Guerrero, J. Serrano, P. Luna, G. Jiménez, y M. Penella.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 6 de enero de 2012. Asistencia: ¾ de aforo.
Calificación: *****


Jesús Sánchez-Ferragut


Sus Majestades los Reyes de Oriente, con la colaboración del Consorcio para la conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812, nos trajeron un verdadero regalo de reyes, hecho cien por cien en España. Nada de aparatitos electrónicos o inútiles caprichos “made in China”. Todo lo contrario: Un impresionante concierto, que como la letra de la canción española de “El niño judío” de Pablo Luna, llegó al Falla diciendo: De España vengo, soy española… y me llamo Zarzuela.

A priori, el programa de mano nos anunciaba un concierto cuajado de canciones, temas, marchas, preludios y dúos archiconocidos de todos los públicos. Sin embargo, el repertorio, no por tradicional y repetido dejó de ser espectacular, sobre todo por la rotundidad y excelente interpretación, tanto de la ROSS como de los dos cantantes, Ruth Rosique y José Luis Sola.

El maestro Miguel Roa, una de las más expertas batutas españolas en Zarzuela, fue el responsable de conducir a la ROSS en este concierto homenaje al primer sorteo de la Lotería Nacional, que tuvo su origen en Cádiz en marzo de 1811. Una agradabilísima experiencia constituyó la interpretación que nos ofreció la sinfónica sevillana, que supo sacar todo el esplendor del escogido repertorio de nuestro género musical. Excelentes la percusión, los metales, y dentro del viento-madera, las flautas y flautín.

La soprano sanluqueña Ruth Rosique y el tenor navarro José Luis Sola, hacen una pareja artística equilibrada. Ambos son dominadores del género español, y su cotización musical va en alza.

El día de reyes vimos a una Ruth guapa, elegante y segura, moviéndose con soltura entre el lirismo puro y el lirismo-dramático, y cómplice de la orquesta en la lucha contra la ya consabida “sequedad” de las tablas del Gran Teatro Falla. Su actuación fue a más conforme avanzaba el concierto, brillando en la segunda parte, y acabando con dos enormes y excelentes propinas: la canción de La tarántula de “La tempranica” de G. Giménez, y el dúo “caballero del alto plumero” de “Luisa Fernanda” de M. Torroba. Brava Ruth.

José Luis Sola también tuvo una excelente noche de zarzuela en este importante concierto conmemorativo. Desde la decisión y buenos modos (algunos de su propia cosecha) con que encaró el primer tema de la noche “No puede ser…” de La tabernera del puerto de Sorozábal, un clásico no solo de los recitales de zarzuela, sino de los recitales líricos de los grandes (de Kraus a Domingo), al difícil, por tópico y conocido “Fiel espada triunfadora” del Huésped del sevillano, pasando por una excelente interpretación de la “Jota” de J. Serrano. Sola posee una voz clara, potente, con un timbre de tenor lírico que incluso le permite encarar algunos temas con la transparencia de un auténtico belcantista. Bravo.

Incomprensiblemente, aunque eso sí, decididamente fomentado por la ausencia de calefacción en el Falla (ya va siendo hora de que instalen un sistema de acondicionamiento de aire, pues en Cádiz también hace frío y calor, como en todas partes), el público se mostró inusualmente frío durante la primera parte del concierto (por cierto, que el regidor del teatro podría haber contribuido a la calidez poniendo algún foco o recorte para poder ver con mayor nitidez la cara de los cantantes). La cosa se fue remediando en la segunda parte y a final se aplaudió con ganas a la hora de los bises.
Una gelidez inicial del público que no se correspondió en absoluto con el precioso y fenomenal espectáculo ofrecido por la ROSS y estos dos excelentes cantantes, Rosique y Sola, que dieron un concierto verdaderamente para crear afición. Un buen comienzo de año y un auténtico regalo de reyes.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/1153875/soy/grande/y/me/llamo/zarzuela.html

lunes, 30 de mayo de 2011

FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA 2011

Foto: Camerata Gran Teatro Falla en Facebook
VESTIDOS DE BLANCO PARA LA DESPEDIDA DEL FESTIVAL

CAMERATA GRAN TEATRO FALLA

Tangos, canciones y danzas extraídos de la literatura musical latinoamericana
Director: José Luis López Aranda
Programa: “Makumbebé” Combinado latinoamericano. Milonga en Re de Astor Piazzolla; Serenata para la tierra de uno de M Elena Walsh; Sabiá Corazao de uma viola de Aylton Escobar; Burlesca de Ernesto Lecuona; Mañanita pueblerina de Inocente Carreño; Libertango de Astor Piazzolla; Introducción al ángel de Astor Piazzolla; El tortillero Popular; La pollera colorá Popular; Danzas afrocubanas de Ernersto Lecuona; Ronda catonga Popular; La llorona de José Barrios.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 28 de mayo de 2011. Asistencia: ¾ de aforo.
Calificación: ***


Jesús Sánchez-Ferragut


El sábado 28 se despidió el XXVII Festival de Música Iberoamericana Manuel de Falla tras siete días de programación (el domingo de elecciones no hubo actuaciones) en los que han primado los pequeños y medianos formatos, como viene siendo habitual en las últimas ediciones. La guitarra española, esa gran protagonista, a veces olvidada, de la música iberoamericana del S XX, tuvo su destacado y merecido lugar este año en el concierto inaugural. La música de grandes ventas estuvo representada por esa gran cantante que es Luz Casal. La lírica contó este año con una concurrencia de lujo, pues hubo tres recitales de muy buen nivel. Y en el apartado local, la Coral de la Universidad de Cádiz y la Camerata vocal e instrumental del Gran Teatro Falla, estuvieron fieles a la cita, como siempre. Amancio Prada y Tótem Ensemble completaron el cartel del Festival.

En el concierto de cierre del pasado sábado, tuvimos la ocasión de disfrutar de una actuación de la Camerata vocal del Gran Teatro Falla, acompañada de un quinteto de cuerda, más piano y percusión.

Fue un concierto donde se fueron intercalando las actuaciones del quinteto de cuerda con las de la Camerata vocal, bajo la responsabilidad en la Dirección de José Luis López Aranda, quien también estuvo al piano.

Con un formato suave y con indumentaria blanca caribeña, la Camerata fue interpretendo canciones de autores y poetas latinoamericanos, con ritmo pausado, como la Serenata para la tierra de uno, que abrió el repertorio, de la poetisa y compositora argentina María Elena Walsh: Porque me duele si me quedo,/ pero me muero si me voy / con todo y a pesar de todo, mi amor, / yo quiero vivir en vos.

Brasil tuvo su lugar con la interpretación de Sabiá, Coraçao de uma viola de Ailton Escobar, melodía que interpretaron de nuevo al final del concierto como segundo bis de propina, y que a mi se me antojó mejor interpretada en esta ocasión.

El quinteto de cuerda tuvo sus momentos especiales fuera del acompañamiento a la Camerata vocal, sobre todo en la interpretación de Introducción al ángel de Astor Piazzolla, donde la pieza sonó muy bien. Sin embargo, en la interpretación de las Danzas afro-cubanas de Ernesto Lecuona, con el piano y la percusión, no me convencieron tanto.

Muy aplaudidas fueron las piezas populares interpretadas por la Camerata, y en especial La pollera colorá del folklore Colombiano. También tuvo muy buena aceptación la Ronda catonga, del folklore popular Uruguayo. De igual manera, fue aplaudida la intervención del tenor Enrique García Jiménez cantando Mañanita pueblerina, haciendo alarde a la vez, de dominador del cuatro venezolano (instrumento de cuerda que se asemeja a una guitarra pequeña).

El público pidió bises, y la Camerata respondió con una versión del conocidísimo bolero Perfidia de A. Domínguez, inmortalizada por Los Panchos, A. Manzanedo, Nat King Cole, Glenn Miller, Linda Ronstadt, Paul Mauriat, Nana Mouskouri, Luis Miguel, etc, etc…Enfin, parte de nuestras vidas.

Hasta el próximo año, que será el del Bicentenario de la Constitución de 1812, y que esperemos nos traiga una especial edición de este consolidado Festival Iberoamericano de música Manuel de Falla.




Publicado en Diario de Cádiz el 30-05-2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

XXVII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA 2011

NOCHE DE AZUL Y BISES

IVET FRONTELA Y JORGE ARMANDO JASSO
Dúo tenor y piano
Programa: I Selección de Arias de S. Donaudy; F.P: Tosti; E. de Curtis; R.Leoncavallo y V. De Crescenzo
II Arias de E. Lecuona; M Greever; M.M. Ponce; y A.E. Oteo.
Lugar: Claustro de Santo Domingo. Día: 23 de mayo de 2011. Asistencia: 1/2 aforo.
Calificación: ****


Jesús Sánchez-Ferragut


Noche azul es el título de una preciosa aria de Ernesto Lecuona, que quizá sea el músico cubano más destacado de todos los tiempos, y en especial en el terreno lírico de la zarzuela. Anoche, 23 de mayo, formó parte del programa del Festival, y la verdad, parecía que ni escogida a propósito, a la vista del resultado de las elecciones municipales del día anterior.

Ivet Frontela ya es conocida del Festival Iberoamericano Manuel de Falla. El año pasado estuvo en el Claustro de San Francisco junto a su hermana Ivón, en un concierto a dúo que hizo las delicias del público del Festival.

En esta ocasión no ha venido como concertista, sino como acompañamiento al piano del tenor mejicano José Armando Jasso. Todo un lujo para el joven charro el poder contar con una pianista de la talla de Ivet, maestra de maestros, desplegando todo su saber, tanto el musical como el pianístico para el exclusivo lucimiento del cantante.

El concierto de anoche, además de lo bueno ya conocido, también nos deparó la agradable sorpresa de descubrir por primera vez en estas tierras al mejicano, que planteó un recital verdaderamente emotivo y con un muy buen nivel de calidad técnica.

En la primera parte, tuvimos la ocasión de escuchar a un Jasso con voz de tenor lírico-ligero, en un repertorio basado en arias napolitanas, con algunos guiños al propio Pavarotti e incluso con la emotividad propia de los temas que suele interpretar Andrea Bocelli. En mi opinión, en esta parte bordó el Tu can un chiagne del napolitano Ernesto De Curtis.

La segunda parte del concierto, con canciones sobre todo de Ernesto Lecuona, estuvo marcada por lo hispanoamericano, también con obras de M. Greever, MM Ponce y A.E. Oteo, que completaron el repertorio del programa.

De todas las piezas que interpretó el tenor mejicano a esta altura del recital, particularmente a mi me pareció que lo hizo muy bien con Si lo quisiera Dios de E Lecuona y sobre todo, excelente fue la Despedida, de M. Greever.

Fue en esta segunda parte donde también pudimos apreciar una correcta dicción por parte del tenor y un punto de fuerza y algo de mordiente, que le confieren a Jasso una particular personalidad a su característica esencial de tenor lírico-ligero. Su voz le permitiría sin duda poder incluso asumir papeles operísticos necesitados de una voz dulce y natural, con claridad y plena, sin tener que recurrir a artificios para, dentro de su registro, sonar verdaderamente bien. Es decir, la línea artística que magistralmente marcara el genial y añorado Alfredo Kraus.

El público le hizo cantar dos bises, que siguiendo la tónica general del concierto, fueron: No puede ser de la Tabernera del puerto de Pablo Sorozábal, un verdadero clásico de los bises de recitales de tenores, y el Parlami d’amore, marilù, del napolitano Cesare Bixio.

Un concierto elegido con mimo y cuidado, arropado por una fenomenal pianista, en el Claustro de Santo Domingo, un marco estupendo, que nos dejó, en una noche azul y agradable un excelente sabor de boca, tras descubrir un prometedor tenor lírico hispanoamericano.








domingo, 22 de mayo de 2011

XXVII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MUSICA MANUEL DE FALLA

NOCHE ESPAÑOLA, NOCHE DE GUITARRA.


SINFONIETTA DE SOFÍA. ROLANDO SAAD, guitarra
Director: Svilen Simeonov

Programa: I Suite “Carmen”, G.Bizet; “Fantasía para un gentilhombre” J.Rodrigo
II “Concierto de Aranjuez” J.Rodrigo; Obertura de “El barbero de Sevilla” G.Rossini; Suite de “El amor brujo” M. de Falla.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 20 de mayo de 2011. Asistencia: menos de medio aforo.
Calificación: ****


Jesús Sánchez-Ferragut

Probablemente, si no se hubiera dado la coincidencia de que el viernes finalizaba la campaña electoral de las elecciones municipales de 2011, un número mayor de público se hubiera dado cita en el Coliseo gaditano para inaugurar la XXVII edición del Festival Iberoamericano de Música Manuel de Falla, organizado por el Ayuntamiento de Cádiz. El programa de la Sinfonietta de Sofía era lo suficientemente atractivo como para que así fuera. Y el concierto, en líneas generales, colmó las expectativas de los asistentes, que disfrutó de una noche de música española y de temas españoles.

La verdadera expectación de la noche estuvo centrada en la interpretación del guitarrista argentino Rolando Saad, que llegó a Cádiz precedido del título de ser el solista que posee en su haber el mayor número de interpretaciones del Concierto de Aranjuez, obra clave de la guitarra española del S.XX, compuesta por el genial Joaquín Rodrigo.

Saad comenzó su interpretación con La Fantasía para un gentilhombre de Joaquín Rodrigo, una obra que pese a ser de las conocidísimas del repertorio español, no deja nunca de sorprender cada vez que se escucha en directo. Rolando Saad hizo una excelente ejecución de la misma, poniendo sobre el escenario su particular técnica, que saca del alma de la guitarra un sonido particular, fruto de pulsar la cuerda con decisión y seguridad, ayudado solo de las yemas de los dedos. Su gestualidad envuelve no solo a la guitarra con la que se funde en el concierto, sino que nos trasmite serenidad y dominio sin palabras. Fuerza, expresión y sentimiento se ven arropados también por esa especial comunicación que Saad entabla con el espectador desde la primera corchea.

Su intervención como solista de la noche española programada para este día de inauguración, vino acompañada de la interpretación de la obra que le ha hecho famoso en todo el mundo: El concierto de Aranjuez. Y realmente vale la pena escuchar a Saad en esta interpretación, que califico de excelente y peculiar. Su programa oficial, antes de las propinas, acabó con la suite de El amor brujo, de nuestro paisano M. de Falla. Obra de difícil ejecución, y todo un reto para el intérprete, en el teatro dedicado precisamente al compositor. La versión de Saad sonó estupenda, consiguiendo que su guitarra verdaderamente cantara, libre y con personalidad. Solo una objeción, al no poder disfrutar del sonido pleno natural de la guitarra del maestro, ya que le pusieron un micrófono con amplificación, que, quiera que no, siempre desvirtúa algo la pureza tímbrica del instrumento.

Y, desde mi punto de vista, hubiera bastado con las tres extraordinarias interpretaciones del guitarrista argentino, para que la noche española tuviera pleno sentido y un verdadero contenido de peso. Quizás alguna propina más hubiera admitido, pero en la misma línea, es decir: Música española para guitarra y orquesta, y con el factor común de ser toda del S. XX. Por ello, en mi opinión, las dos piezas programadas, e interpretadas solo por la Sinfonietta de Sofía no aportaron nada al concierto, ni por la temática, ni por la época, ni tampoco por los compositores. La suite de la ópera Carmen, de G. Bizet de la primera parte, resultó un poco descafeinada: Poca instrumentación, y regular el viento metal y la percusión. La Obertura de El barbero de Sevilla, en la segunda parte del concierto estuvo algo mejor, pero me reitero en lo dicho.

Sin embargo, tengo que decir que el Director Svilen Simeonov puso todo su empeño en que las obras interpretadas por Rolando Saad brillaran, debidamente arropadas por la orquesta, lo cual consiguió, pese a estar cortita de instrumentación, y todo hay que decirlo, pese a la poca ayuda que el Teatro Falla le prestó a la Sinfonietta de Sofía, no instalando la concha acústica para la ocasión, con lo que resulta mucho más difícil darle brillantez a las interpretaciones.

Un excelente concertista de guitarra española levantó el telón del estreno del último Festival mdf antes del año grande de Cádiz, el que conmemorará el Bicentenario de la Constitución de 1812, y el público lo agradeció haciendo que Rolando Saad tuviera que salir hasta en tres ocasiones a regalar bises al respetable, eso sí, tras decir en el segundo: “No me tienen piedad…”

Publicado en Diario de Cádiz  22-05-2011



viernes, 20 de mayo de 2011

ESTA NOCHE 20 DE MAYO DE 2011, EN EL TEATRO FALLA

Para los aficionados a la música clásica.

Esta noche en el Gran Teatro Falla de Cádiz, actúa la Sinfonietta de Sofía, con Rolando Saad como guitarra solista.
En el programa figuran obras de : Joaquín Rodrigo (Concierto de Aranjuez y Fantasía para un gentilhombre), de George Bizet (Suite Carmen) y Manuel de Falla (Amor Brujo. Suite).

El domingo por la mañana estará mi crítica en el Diario de Cádiz, en la Sección de Cultura, tanto en la edición papel como en la digital.

domingo, 10 de abril de 2011

CHANO DOMINGUEZ. PIANO IBÉRICO EN EL TEATRO FALLA

CHANO DOMÍNGUEZ, DENOMINACIÓN DE ORIGEN PROPIA

CHANO DOMÍNGUEZ, piano.
Cuarteto: Blas Córdoba (cante, palmas), Daniel Navarro (baile y palmas) e Israel Suárez “Piraña” (percusión).
Programa: Temas de su último disco “Piano ibérico”
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 8 de abril de 2011. Asistencia: 80% del aforo
Calificación: *****


Jesús Sánchez-Ferragut


Chano Domínguez acudió a la cita programada en el Falla para presentar su nuevo trabajo “Piano ibérico”. Mucho es el tiempo transcurrido desde el último concierto de Chano Domínguez en el Falla, si no contamos su aportación al espectáculo “El café de chinitas” que se programó para conmemorar el centenario del Teatro.

Con un decorado austero, y luz tenue, Chano desplegó, con ayuda de los tres artistas acompañantes, sus versiones de obras de los compositores impresionistas españoles, Manuel de Falla, Federico Mompou, Enrique Granados e Isaac Albéniz. Chano toma prestados algunos de sus temas más famosos, y los versiona libremente, les pone un toque peculiar de percusión, voz y baile, y llena de notas y sonidos el Teatro. Un elemento común en todas las piezas resultantes: La música española de finales del XIX y del XX. Esa música que es capaz de apoyarlo todo, porque es a la vez base y resultado del folclore español. Si Falla, Albéniz, Mompou y Granados acudieron a las fuentes del folclore para desarrollar gran parte de sus trabajos, a su vez, sus obras han sido después escuela y base de la música española posterior.

Chano Domínguez ha captado esto, y lo ha hecho a su manera, tamizando pieza a pieza a través de los ojos que, desde su juventud, tiene para ver el mundo del flamenco, y con sus especiales gafas de ver jazz, inseparables desde su madurez.

El concierto comenzó con un tema propio: Mantrería, una composición sobre la base de la bulería. Le siguió El Puerto, versión libre de la composición del mismo nombre de la Suite Iberia de Albéniz. En este tema, Chano desarrolla todo el concepto de lo que supone su nuevo trabajo: La armonía y la melodía de Albéniz permanecen ahí, a la vez que Chano lo versiona en su estilo propio, casi hasta el infinito. Palmas, jaleo y baile son el resto del envoltorio de este tema.

Sobre la base de la música intimista de Federico Mompou, y en concreto sobre su cuaderno de música callada nº 1, Chano reinventa unos tangos “Tangos a Mompou”. Faltaba un año aún para que Chano viniera al mundo, cuando Mompou compuso el primero de sus cuadernos de música callada. Cincuenta años más tarde, Chano trae a su terreno, de una manera impresionante, como si de lo más normal se tratara, este reposado, íntimo y lleno de silencios, cuaderno de Mompou.

Danza Española op. 37 nº 5 “Andaluza”, se convierte en las manos de Chano en “Andaluza nº 5”. Su versión-variación, respeta la melodía en las partes de cante, para añadirle en los solos de piano algunos toques de jazz y percusión. Excelente tema.

Dos fueron las piezas inspiradas en nuestro paisano Falla las interpretadas por el cuarteto de Chano: “Danza del amor brujo” y “Canción del fuego fatuo”. La primera de ellas inspirada en el Amor brujo de Manuel de Falla, cuenta con un importante componente de técnica de improvisación, recursos del jazz, y una cierta deconstrucción del tema que le hace poner de manifiesto su parte flamenca con un acento un tanto comercial y sensual. Un buen solo de taconeo del bailaor. La otra inspiración de Falla, “Canción del fuego fatuo”, cuenta con una extraordinaria introducción que abre paso al cantaor para que, de una manera cercana al flamenco de la calle aborde el tema principal sin el más mínimo atisbo de clasicismo. Deconstruir para construir sin perder la melodía.

Uno de los momentos entrañables del concierto quizá fuera la originalísima versión que del cuaderno nº 5 de la música callada de Mompou hizo Chano a continuación. Excelente.

La última de las obras dedicadas a compositores españoles fue la “Danza de los ojos verdes”, donde Chano se recrea en el piano con un medido acompañamiento a las palmas y algo de percusión. El concierto finalizó con tres temas del pianista: Una bulerías “Cuando te veo pasar”, unas alegrías y “Canción triste” de último trabajo.

Versiones, variaciones y deconstrucciones, con denominación de origen propia, la de Chano Domínguez, en la presentación del excelente trabajo, que es su último disco: “Piano Ibérico”.













martes, 29 de marzo de 2011

UNA TOSCA FIEL AL GUIÓN, PERO ESCASA DE MÚSICA

UNA TOSCA FIEL AL GUIÓN, PERO ESCASA DE MÚSICA


TOSCA, ópera en tres actos de Giacomo Puccini.
Libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa.
Reparto:
Louise Hudson: Tosca; Michal Lehotsky: Cavaradossi; Giulio Boschetti: Scarpia; Tihormir Androlov: Angelotto; Stefano de Peppo: Sacristán; Nicolai Bachev: Sciarrone; Dimiter Dimitrov: Spoleta.
Producción de Ópera 2001. Orquesta sinfónica de Pleven. Dirección musical: Martin Mázik
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 27 de marzo de 2011. Asistencia: Aforo completo
Calificación: ***


Por Jesús Sánchez-Ferragut

La compañía Ópera 2001, repuso el pasado domingo 27 la ópera Tosca en el Gran Teatro Falla, aunque bien es cierto que con un reparto de cantantes diferente del montaje de hace 5 años. La Orquesta de Pleven, habitual del Falla, también estuvo fiel a la cita.

Esta producción de Opera 2001, trata de ajustar el decorado al concepto que el propio Puccini tenía de su obra, con ciertos tintes de verismo, en el sentido de intentar plasmar fielmente los escenarios naturales e incluso los sonidos y la atmósfera donde la acción supuestamente se desarrolla. Puccini se preocupó en esta ópera de singularizar tres edificios notables de la ciudad de Roma: El acto Primero se desarrolla en la Iglesia Sant´Andrea della Valle, una iglesia de estilo barroco de finales del XVI y principios del XVII, y que posee una fachada digna de mención. El acto Segundo tiene lugar en el Palacio Farnese, un impresionante edificio, exponente del Renacimiento Romano, donde intervino en la Dirección de la obra el propio Miguel Angel. Y por último, el tercer acto se desarrolla en la terraza superior del Castillo de Sant´Angelo, un edificio romano datado en S.II d.c.

La trama de la obra, comienza con un asunto político: En el año 1800, la ciudad de Roma ya no era una república. De nuevo era una monarquía tras la ausencia de Napoleón de Italia. En ese clima, con los realistas en el poder, Puccini nos traslada de alguna manera las persecuciones de que eran objeto los afines a Napoleón. Angelotti, antiguo cónsul de la República Romana escapa de la cárcel y pide ayuda al pintor Cavaradossi. Ambos serán objeto de persecución por parte de Scarpia, Jefe de la Policía de Roma, el cual llega a calificar a Cavaradossi de “voltariano”. Pero en realidad, este “affaire político” no es más que una excusa que Puccini utiliza para disparar las pasiones amorosas entre Tosca y Cavaradossi, y el intento de Scarpia de seducir a Tosca. Entre medias, Puccini utiliza la excusa de la Batalla de Marengo, donde Napoleón vence al ejército Austríaco en el norte de Italia, para poner en escena un “Te Deum”, ya que en Roma, por error, creen en un principio, que Napoleón ha sido derrotado. El coro y artistas de Opera 2011 supieron representar con éxito este “Te Deum”, una de las partes importantes y efectistas de esta ópera. (Como nota curiosa, contarles que la batalla tuvo lugar el 14 de junio de 1800. Exactamente ocho años más tarde, es decir el 14 de junio de 1808, Napoleón sufriría su primera derrota en Europa, precisamente en la Bahía de Cádiz, entre Punta Cantera y la playa de la Casería, cuando Rosilly rinde la escuadra francesa al Almirante Ruíz de Apodaca).

Sin embargo, la dramatización está presente en todos los actos de Tosca, y lo realmente relevante de esta ópera que acaba en tragedia, son las relaciones entre Tosca, Cavaradossi y Scarpia. Para ello, Puccini reserva el papel de Tosca a una soprano lírico-dramática (o spinto), es decir una soprano con mordiente, fuerza, pero no necesitada de una especialísima coloratura. Louise Hudson, soprano australiana, habitual de las producciones de Ópera 2001, y que encarnó el personaje de Tosca, es capaz de adaptar su voz a personajes que van desde la soprano lírica a la dramática, y tuvo una actuación en el Teatro Falla aplaudida por el público. Abordó con corrección el dúo con Cavaradossi “mia gelosa” correctamente, y tuvo su buen momento también con el “visi d´arte”. Quizá donde no llegara a convencerme del todo fue en su faceta de actriz, donde no consigue dar credibilidad dramática al papel de Tosca, mujer fogosa y de decisión, pero a la vez con el encanto de una reina.

En el capítulo de los varones, destacar la buena interpretación del barítono Giulio Boschetti, Scarpia en la obra, que estuvo a la altura tanto interpretativamente como en lo canoro. Su condición le aproxima bien al barítono de carácter, necesario para representar Tosca. No puedo decir lo mismo del tenor Michal Lehotsky, dubitativo en ciertos pasajes y con problemas en el paso de registro, aunque estuvo bien en lo dramático.

Por último, la Orquesta de Pleven, estuvo cortita en lo que se refiere a la instrumentación. Pocos músicos en una ópera necesitada de una más nutrida representación de maestros y profesores. Y eso se nota bastante.

El público, que llenó el Falla, lo pasó bien y aplaudió al final de la representación, lo cual es importante.


Publicado en DIARIO DE CÁDIZ 28.03.2011
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/938162/una/tosca/fiel/guion/pero/escasa/musica.html

sábado, 26 de marzo de 2011

TOSCA. GIACOMO PUCCINI.

TOSCA, UNA MUJER DE CARÁCTER, DESDE HACE 100 AÑOS





(Previa para Diario de Cádiz) Tosca en el Gran Teatro Falla. Domingo 27 de marzo de 2011. Orquesta Filarmónica de Pleven. Ópera 2001



Por Jesús Sánchez-Ferragut


Desde hace más de cien años (111 en concreto) se viene poniendo ininterrumpidamente en escena en todo el mundo la ópera Tosca de Giacomo Puccini, uno de los más grandes compositores de ópera de todos los tiempos. En esta ocasión viene al Gran Teatro Falla de la mano de Opera 2001 y la Orquesta Filarmónica de Pleven

Probablemente fuera la soprano Maria Jeritza (*) (1887-1982) la prima donna que más se ajustaba al ideal de Puccini para el papel de Tosca. La Jeritza poseía un dramatismo que le hacía aparentar una reina de temperamento fogoso y una gran voz emotiva.

En nuestro más reciente recuerdo, la interpretación que del papel llevó a cabo María Callas, aún tiene gran tirón entre el público pucciniano (**) . Y entre mis versiones favoritas, las de Mirella Freni con Plácido domingo en una grabación de 1990 bajo el sello Deutsche Grammophon, y la de Montserrat Caballé con Josep Carreras, grabación de 1976 bajo el sello Philips.

Tosca es la mujer. Una mujer que nos sigue encandilando a la vez que admirando, y a la que se respeta desde que se estrenara la obra el 14 de enero de 1.900 en el Teatro Constanzi de Roma. Es fuerza, a la vez que delicadeza y decisión. Y Tosca también es tragedia. Tiene todos los ingredientes necesarios para enganchar al público de principio a fin: Drama, acción y una música sublime.

El dramatismo que requiere el papel de la Tosca de Puccini es tal que, por encima de la música y la melodía, el espectador sale del teatro con la idea de una protagonista presente en todos los actos, en un incansable trabajo de interpretación, sin caer en la cuenta de que la acción no está acompañada de la cantidad de arias, dúos o tercetos con los que otras óperas apoyan los papeles de personajes dotados de menos movilidad. Pero el hecho de que el papel de la Tosca tenga un alto componente dramático, no parece casualidad, si se tiene en cuenta la fascinación de que fue presa Puccini al ver la obra de teatro “Tosca” de V. Sardou, interpretada por Sarah Bernhardt, tras lo cual parece ser, que se a decidió escribir una ópera con un libreto basado en la historia.

Puccini, nacido en pleno romanticismo italiano, desarrolló su propio estilo musical, con influencias tradicionales, e incluso veristas, orientales y expresionistas. Pese a que en Tosca se pueden apreciar estas incursiones de Puccini en diversas corrientes, y pese al gran valor que le da al movimiento, al drama y al argumento, Puccini en esta ópera, que sin duda es una de las que más fama le ha dado desde su estreno, no renuncia a su enorme capacidad como creador de melodías tonales, y así podemos apreciar en Tosca pasajes verdaderamente bellos, donde la partitura hace que el cantante se encuentre muy cómodo con melodías sumamente agradables para el espectador. Es el caso del dúo del primer acto “Mia gelosa” de Cavaradossi y Tosca, o la conocidísima aria de Tosca, “Vissi dárte, vissi dámore”, del segundo acto.

Una ópera de permanente actualidad, para no perdérsela, y donde la mujer es la protagonista.

*Opera-Komponisten, werke, interpreten. Konemann. Edición española, András Batta.

**EMI, 1965. Choeurs du Theatre National de l'Opéra de Paris / Orchestre de la Société des Concerts du Conservatoire. Georges Prêtre Maria Callas, Carlo Bergonzi, Tito Gobbi, Leonardo Monreale

Publicado en Diario de Cádiz 27.03.2011 
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/936664/tosca/una/mujer/caracter/desde/hace/mas/cien/anos.html

martes, 18 de enero de 2011

JOVEN ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA

JOVEN PERO SUFICIENTEMENTE PREPARADA

JOVEN ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA
Director: José Luis Estellés
Programa: I Alberto Ginastera: Variaciones concertantes, op. 23.
Nuria Núñez Hierro: Donde se forjan las quimeras
II L.V. Beethoven: Sinfonía nº 7 en La mayor, op.92
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 12 de enero de 2011. Asistencia: Completo
Calificación: *****





Jesús Sánchez-Ferragut


Con un lleno del Gran Teatro Falla, recibió Cádiz a la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) en la apertura de la cuarta edición del programa “Tiempo de Cambios”, organizado por el Consorcio para la conmemoración del II centenario de la Constitución de 1812.

Y realmente la expectación creada por la orquesta resultó sobradamente justificada, pues fue un concierto de categoría el que ofreció la JONDE. La orquesta, dirigida con una excepcional maestría por José Luis Estellés, puso sobre el escenario del Falla el riguroso, entusiasta e impecable trabajo de casi 90 jóvenes músicos, hoy ya parte de la élite española del mundo de la música clásica.

La JONDE suena impecable, compacta, y solo si se va provisto al teatro de prismáticos, uno puede apreciar que se trata de jóvenes intérpretes, ya que la orquesta suena como profesional, y además de las grandes…Nada que envidiar, a casi nadie.

En cuanto al programa elegido para la ocasión, decir que, si bien no fue sorpresa, pues se anunció con suficiente antelación (incluso fue previsible de antemano que el bis fuera La Valse de M. Ravel), este respondió al trabajo serio que viene realizando la orquesta últimamente.

Supongo que por razones de organización orquestal, el estreno absoluto de la obra de la joven jerezana Nuria Núñez del Hierro “Donde se forjan las quimeras”, encargo del Consorcio, se interpretó en segundo lugar, en vez de abrir el concierto, lo que a priori hubiera sido más lógico.

En muy corto espacio de tiempo, y en el Gran Teatro Falla hemos tenido la ocasión de asistir a los dos estrenos absolutos de las primeras composiciones para orquesta sinfónica de Nuria Núñez del Hierro. El 18 de noviembre pasado fue la obra “La fragilidad del equilibrio”, y ahora esta nueva obra, que encuentra su inspiración en los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós.

La obra estrenada, requirió la ubicación de varios pequeños grupos de músicos en los tornavoces del teatro, y una disposición especial de los violines en la orquesta, para conseguir los efectos sonoros que la compositora persigue en su obra. Su estructura está basada en bloques musicales diferentes y sucesivos, que encuentran su inspiración en otras tantas fuentes, buscando recrear la atmósfera del Cádiz Liberal de la época, como universo sonoro macroestructural de la composición. Diferentes sonidos son extraídos de la percusión, del viento madera, de los metales, y de los glissandos de la cuerda, arpegiando sonidos entre la orquesta y los músicos apostados en los tornavoces, dando como resultado un efecto curioso, no envolvente, pero sí cargado de un cierto estéreo ambiental. Todo un acierto el haber programado un estreno absoluto en esta cuarta edición del programa, que me consta ha contado con el decidido apoyo del Director de la JONDE y de la colaboración en los ensayos en la localidad de Pilas de la propia autora, Nuria Núñez  Hierro.

Además del estreno, el concierto contó con un programa de lujo, de los del gran repertorio.

Las Variaciones Concertantes, op. 23 de Ginastera son un verdadero clásico del S XX. Su elección por parte de la Joven Orquesta constituye un verdadero reto para la misma, por cuanto es una obra exigente con los diferentes intérpretes-solistas de la misma, que ven cómo la partitura pone a prueba su virtuosismo en cada una de las variaciones. Su ejecución nos dejó ver una excelente calidad en los jóvenes músicos de la JONDE, destacando clarinete, flauta y timbales, de entre unos músicos más que notables.

La última obra del programa fue la Séptima de Beethoven, elegida para la ocasión por la coincidencia de que se escribió entre 1811 y 1812. Su ejecución nos permitió disfrutar de una orquesta compacta, haciendo bien el trabajo y en mi opinión y sin ánimos de polémicas, con una correcta elección del tempi. Si en algo hay que poner peros, solo a la sequedad de sonido característica del Teatro Falla, que a la postre resta algo de plenitud al sonido de las maderas. Excelente por todo lo demás.

A modo de propina, fuera del programa de mano (por cierto, excelente) pero totalmente previsible, la JONDE interpretó para delicias de los presentes, La Valse, poème choréographique de Maurice Ravel. Con todos los músicos sobre el escenario, la Joven Orquesta interpretó de manera excelente esta composición de 1920, que inicialmente se concibiera para danza, pero que en la actualidad figura en repertorio como programación de los conciertos de grandes orquestas sinfónicas.

Con un largo y reconocido aplauso el público despidió a la JONDE, que continúa con una gira que la llevará a diversos lugares de la geografía española. Aquí en Cádiz, nos dejó un excelente sabor de boca.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ 14 ENERO 2011

martes, 21 de diciembre de 2010

XXV FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO DE CÁDIZ






Réquiem por una creatividad muerta

29/10/2010. Jesús Sánchez-Ferragut (FOTO: JSF)

CRÍTICA. Al ver la representación de la compañía española de Marta Carrasco del pasado miércoles 27 en el Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz, me quedé con la sensación de haber experimentado un gran ‘deja vû’ argumental. Nada nuevo bajo el sol ni sobre las tablas del escenario. El recurso a desnudar la liturgia de la Iglesia, probablemente hasta el propio Mozart lo hiciera en el contexto de las representaciones bufas que de sus propias obras hacía para divertimento de sus amistades y conocidos.

La inspiración musical de la obra, tampoco fue nada original, pues si hay una composición musical en occidente que ha generado torrentes de literatura (e incluso cine: véase Amadeus), esa es precisamente el Réquiem de Mozart. Como dijo Stefan Zweig, el Réquiem de Mozart es uno de los “momentos estelares de la humanidad”. Afortunadamente, el montaje musical despasado miércoles no respondió solo al Réquiem, sino que se nutrió de otras partes del vasto repertorio de uno de los más grandes genios musicales de la historia. Y quizá una de las notas de color de la representación de danza y teatro de esta compañía española fuera, precisamente, la interpretación por parte de uno de los actores de alguna que otra aria mozartiana, por cierto, nada sacras, como tampoco lo fue la pantomima hecha por un supuesto Mozart entrado en carnes, del aria de la Reina de la Noche de la ópera ‘La Flauta mágica’, ópera a la que, por cierto, se la considera una de las obras de corte masón de W.A. Mozart.

La compañía no escatimó medios, ni tampoco faltaron actores en la puesta en escena, que tuvo momentos afortunados con determinados esqueches que consiguieron arrancar la sonrisa del espectador. Algunos recursos interpretativos también tuvieron su minuto de gloria. Los decorados estuvieron correctamente trabajados, y la iluminación muy bien.

La representación, de 80 minutos de duración, tuvo un comienzo bastante flojo, ganando en ritmo, intensidad y dramatización poco a poco a lo largo de la noche, con lo que consiguió al final la atención del espectador.

Sin embargo, ‘Dies irae; en el Réquiem de Mozart’ no es una apuesta por el mayor de los retos, como reza en el programa del XXV FIT de Cádiz. Hoy día los retos están en afrontar otras críticas. La impotencia, la ira y el miedo siguen conviviendo con nosotros, y encuentran cobijo en los lugares que hoy son los comunes, los habituales. Pero quizá hablar de ello no sea lo políticamente correcto… DIARIO Bahía de Cádiz Jesús Sánchez-Ferragut
FICHA:

DIES IRAE; EN EL REQUIEM DE MOZART. De Marta Carrasco

Compañía Marta Carrasco. España.
Escenografía: Marta Carrasco; Pau Fernández y Pep García. Montaje musical: José Antonio Gutiérrez.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 27 de octubre. Aforo: 3/4 del aforo.

http://www.diariobahiadecadiz.com/detalle-noticia-9076

XXV FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO DE CÁDIZ



Un ballet llamado Leonardo, o Vitruvio ‘forever’, se presenta en el FIT de Cádiz

27/10/2010. Jesús Sánchez-Ferragut (FOTO: JSF)


CRÍTICA. No es tarea fácil idealizar a Leonardo Da Vinci en una obra de ballet de una hora de duración. El esfuerzo de abstracción para conseguir un resultado digno, quizá tendría que ser equiparable al que se necesitó para realizar cualquiera de las obras del genial pintor italiano del Renacimiento.

Conseguir una reducción del significado del personaje Leonardo y de su obra y servirla en forma de danza no es cosa de broma ya que el italiano fue un polifacético artista, ingeniero, filósofo, junto con un sinfín de cosas más que le dieron la inmortalidad.

Otra cosa bien distinta es trabajar sobre una de las facetas de Da Vinci, cual fue su maestría en el tratamiento de las proporciones del cuerpo humano, y el exponente máximo de su trabajo en este sentido: ‘El Hombre de Vitruvio’. Quizá ese sea el motivo de la falta de tratamiento unitario del trabajo de la Compañía Nacional de Danza de Costa Rica, presentada en el XXI Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz, que centró toda su atención en una sucesión de expresiones corporales, y de poses individualidades, salvo en contadas ocasiones donde trabajaron los bailarines en conjunto, un ‘pas de deux’ y poco más. Lo cierto es que la puesta en escena de Leonardo de Yoshua Cienfuegos, obvia al pintor (su faceta principal) y su obra, y poco se deja entrever de su cualidad como ingeniero e inventor de proyectos irrealizables en su época, como el helicóptero, el carro de combate o el submarino.

Sin embargo, también tengo que decir que en general la puesta en escena estuvo bien resuelta, con una música elegida para la ocasión estupenda, y una correcta iluminación, pese al fallo de colocar cuatro focos en el escenario que redujeron algo la visión de los artistas, sobre todo desde el patio de butacas. Acompañó la escena una proyección de imágenes correcta, y el trabajo de los bailarines, siguiendo el guión de la obra fue de muy buen nivel, pese a verse abocados al cuasi modelismo.

Una obra de ballet, en definitiva, un tanto parcializada a favor de un aspecto de la vida de Leonardo: el estudio de la anatomía humana. Y también con una notable desproporción entre ‘Hombres de Vitruvio’ de los que hubo varios y ‘Giocondas’, de las que hubo pocas, por no decir ninguna. De la ‘Última Cena’, ni hablamos... DIARIO Bahía de Cádiz Jesús Sánchez-Ferragut


Ficha:

LEONARDO. De Yoshua Cienfuegos

Compañía Nacional de Danza de Costa Rica
Coreografía: Yoshua Cienfuegos. Música: Carlos Escalante.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 25 de octubre. Aforo: 1/3 del aforo.

XXV FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO DE CÁDIZ



Galería de estilos, sobre fondo gris y negro: Eva Yerbabuena, ‘lluvia’ creativa
24/10/2010. Jesús Sánchez-Ferragut (FOTO: JSF)

CRÍTICA. El viernes 22 fue el primer día de danza en serio del presente Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz: ‘Lluvia’, un espectáculo que, de entrada, vendió todo el papel antes de empezar, y que al final levantó al público de sus asientos.

Eva Yerbabuena y su ballet flamenco pasaron por el XXV FIT, y nos regalaron un ‘pantone’ de colores cercenados a favor del gris, el negro y el blanco en la puesta en escena: el que acompañó el excelente muestrario de lo que se puede hacer con un estupendo cuerpo de baile, fenomenales tocaores de guitarra y buenos cantaores. Todo ello, sobre la base del sentimiento andaluz: el flamenco, refugio y expresión de fatiguitas, allende las crisis coyunturales que vienen siendo de un tiempo a esta parte.

Lluvia, probablemente sea el espectáculo-sueño de muchos bailaores y bailaoras flamencas noveles. Porque, como la lluvia real, la que nos llega del cielo, nos hace estar en casa, pensar, y mantener la ilusión de que cuando el sol de nuevo reluzca, nuevas ideas saldrán, la vida y el espectáculo se renovarán, la ciudad quedará limpia y el aire será aún más respirable.

Lluvia es un espectáculo para verlo en tranquilidad, y pararse a pensar. Desconectar los clichés de muchos tópicos y rutinas y dejarse llevar, para ver cómo todo un muestrario de situaciones, dramatismo, recursos escénicos, nuevos pasos y nuevas luces nos hacen mirar en nuestro interior y comprobar que, efectivamente están ahí dentro de nosotros. La melancolía, llamada a la escena en forma de lluvia, y otros sentimientos de amor y desamor son conjugados en un lenguaje universal, como es la danza, y a la vez internacionalizado con los nuevos códigos que posibilitan su integración en esta nueva contemporaneidad mundial que vivimos.

La melancolía es la base presente en todo el espectáculo ‘Lluvia’, donde figuradamente, desde nuestra ventana interior o nuestra casapuerta personal, la mente nos pasea por situaciones tan dispares como la chispa de los tanguillos y las alegrías, o el descontrol del tambor invocando carnavales, o el llanto y el luto de la soleá. DIARIO Bahía de Cádiz Jesús Sánchez-Ferragut

FICHA:

LLUVIA. EVA YERBABUENA

Idea Original y Coreografía: Eva Yerbabuena. Dirección musical: Paco Jarana
Cuerpo de baile: Mercedes de Córdoba; Lorena Franco; Eduardo Guerrero; Fernando Jiménez
Guitarras: Paco Jarana; Manuel de la Luz. Cantaores: Enrique el Extremeño; José Valencia; Pepe de Pura; Jeromo Segura. Percusión: Manuel José Muñoz “El Pájaro” y Raúl Domínguez.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 22 de octubre. Aforo: Completo.

miércoles, 18 de agosto de 2010

XXVI FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA. CÁDIZ 2010

DOS PIANOS Y TRES PAÍSES DE IBEROAMÉRICA

Por Jesús Sánchez-Ferragut



IVÓN E IVET Frontela (Cuba).



Intérpretes: Pianos: Ivón e Ivet Frontela


Programa: I Parte: Homenaje a Isaac Albéniz. II Parte: Danzas de América.
Lugar: Claustro de la Iglesia de San Francisco. Día: 25 de mayo de 2010. Asistencia: Casi lleno.
Calificación: ***

En el claustro todo estaba preparado para el encuentro con el público gaditano de dos pianos y tres compositores iberoamericanos: Cuba, Argentina y España.

Y el claustro dijo “Aquí estoy, como todos los años”. Y, como todos los años, los cuartos, las medias y las campanadas de las horas fueron sonando en el campanario de San Francisco, en un intento de añadirle percusión a todo lo que suena dentro, sin conseguirlo, al menos con armonía –aunque no tengo muy claro cuál sería la opinión de Arnold Schönberg al respecto-. Este año, al sonido de las campanas, además se unió al concierto un espontáneo e impetuoso coro de golondrinas que manifestaron claramente sus preferencias por la música de Albéniz, y lo digo porque cuando las dos pianistas y hermanas Ivón e Ivet Frontela abordaban al piano temas más enérgicos, como los de Piazzolla, por ejemplo, las avecillas optaron por no contribuir al espectáculo musical. Bucólico, aunque en el centro de Cádiz.

Las dos partes del concierto programado para la noche del martes 25 en el XXVI Festival, fueron muy diferentes. Conceptual e interpretativamente hablando.

La Primera Parte, dedicada enteramente a homenajear al genial pianista y compositor Isaac Albéniz a través de sus obras “Navarra”, “Granada”, “Castilla”, “Rumores de la Caleta” y “Aragón” de la Suite Española, nos mostró una faceta de ambas hermanas francamente buena, tanto cuando interpretaron a dúo las piezas “Navarra” y “Aragón”, como cuando hicieron lo propio por separado, cada una de ellas, con el resto de las obras de Albéniz. Sin embargo, y sin que ello suponga desmerecer la capacidad interpretativa de las cubanas, esta primera parte del programa pareció responder más a un compromiso, -quizás por el hecho de que el concierto se desarrollara dentro de un festival en Cádiz-Andalucía-España-, que a una razón artística, estética o de concepto del programa.

Tal vez fuera esa la razón por la que, en mi apreciación, no se las viera en ésta fase del concierto tan desenvueltas y seguras como en la Segunda Parte del mismo, dedicada a danzas americanas. Sencillamente lo que ocurrió es que cuando empezaron a interpretar el “Danzón cubano” de Aarón Copland, o “El manisero” de Moisés Simmons, de repente de ambas artistas salió lo mejor, aunque a priori no fuera lo mejor del programa sobre el papel. Excelentes fueron las interpretaciones de las obras de Piazzolla: Gran Tango, Tangada y Verano Porteño, así como la “Camagüeyana” del compositor cubano Ignacio Cervantes (1847-1905). Lo mejor de la noche. A estas alturas del concierto todas las piezas fueron interpretadas a dúo, lo que, además, contribuyó sin duda a darle espectacularidad al programa. Toda la fuerza interpretativa de estas dos pianistas cubanas residentes en España salió a relucir, como si las partituras depositadas sobre los atriles de sus pianos fueran parte integrante de ellas mismas. El público asistente lo pasó muy bien, y en respuesta a los aplausos hubo una propina: “Adiós Nonino” de Piazzolla en una versión muy especial para dos pianos, que dejó en el público la estupenda sensación de haber asistido a un concierto de piano verdaderamente iberoamericano.

Publicado en DIARIO DE CÁDIZ 27.05.2010

XXVI FESTIVAL IBEROAMERICANO DE MÚSICA MANUEL DE FALLA. CÁDIZ 2010

VIRTUOSISMO MA NON TROPPO.
Por Jesús Sánchez-Ferragut

FROLOV CHAMBER ORCHESTRA.

Director: Andrei Frolov Chestiglazov.
Programa: Suite Española de I. Albéniz; Navarra de P. Sarasate y Cuatro estaciones porteñas de A. Piazzolla.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 22 de mayo de 2010. Asistencia: Patio de butacas al 50%.
Calificación: ***

La inauguración del XXVI Festival Iberoamericano de Música Manuel de Falla nos trajo a escena a Andrei Frolov, responsable de la Orquesta de cámara de su propio nombre. La formación que lidera no tiene un carácter estable al cien por cien, y se nutre fundamentalmente de músicos titulares de las orquesta de Radio Televisión Española y la Comunidad de Madrid. La mayoría de sus componentes son residentes en Madrid. Una opción más que atractiva e interesante, si no fuera por las dificultades económicas en las que, hoy por hoy, y por culpa de la crisis, se ven inmersos este tipo de ensembles musicales.

Con más ilusión que emoción, en parte debido a la ausencia de público en esta inauguración del Festival, la Frolov Chamber Orchestra inició el programa previsto: Asturias, Cádiz, Córdoba, Mallorca y Sevilla de la Suite Española de I. Albéniz, fueron sonando de la mano de la agrupación formada por doce maestros. La obra de Albéniz es siempre una apuesta segura, por lo conocida del público, aunque no por ello carente de riesgo, ya que lo frecuente es oír este repertorio del genial músico de Camprodón en partituras para piano solo, y no con arreglos para orquesta, como fue el caso. Sin pena ni gloria pasó esta versión interpretada por la Frolov Chamber Orchestra, quizá por lo extremadamente difícil de conseguir expresar con una orquesta de cámara toda la creatividad, intuición y virtuosismo de una obra nacida de la mano uno de los genios mundiales de la música para piano.

Frolov dejó entrever su virtuosismo en la siguiente obra, “Navarra” de P. Sarasate. Esta composición, para dos violines y orquesta de cuerda, transmite fuerza, y da pie al lucimiento de los violinistas, aunque necesita de una muy buena coordinación del resto de la orquesta de cuerda, que debe evitar el caer en el olvido, cosa que puede ocurrir con facilidad. Con esta obra acabó la primera parte del concierto, tras anunciar Andrei Frolov la supresión de la obra programada “El canto de los pájaros”, de P. Casals.

La segunda parte estuvo dedicada enteramente a Ástor Piazzolla, compositor nacido en Mar del Plata, conocido ya del público de Cádiz, y responsable de elevar a la máxima categoría musical el Tango argentino. Piazzolla fusiona jazz, música clásica y tango, incluido la incorporación del bandoneón a la orquesta clásica. La versión para orquesta de cámara, de “Cuatro estaciones porteñas” de Piazzolla que se interpretó en el Falla, es responsabilidad del compositor ruso Leonid Desyatnikov, que además de Director musical del teatro Bolshoi de Moscú, se ha hecho famoso por sus variaciones y arreglos a la música de Piazzolla. Esta obra es la primera vez que se interpreta en nuestro centenario Teatro Falla, y qué duda cabe que el Festival Internacional ha sido un marco idóneo para ello. Fue con esta particular versión de la obra de Piazzolla, que deja de un lado al bandoneón incluido en la versión original, e incorpora numerosas llamadas a otras conocidas obras del repertorio más clásico, donde realmente sacó a relucir su condición de virtuoso Andrei Frolov, con una espléndida e interesantísima interpretación de la obra, vista con ojos rusos a través de su violín, y en el que la orquesta subió bastante el nivel en relación al resto del programa, destacando asimismo el primer chelista. Excelente.

Al final, dos propinas, en agradecimiento al respetable: La Fantasía Española, obra del autor moscovita Igor Frolov (aunque pueda parecerlo, no es pariente de Andrei), creada en Cuba en los años 60 cuando formaba parte de la delegación de cooperación cultural soviética al régimen de Castro, como profesor de música. Una composición un tanto pintoresca y evocadora de tópicos, aunque ciertamente encaminada al lucimiento virtuosístico del intérprete. La última propina, fue la Romanza Andaluza de P. Sarasate, que dejó un excelente regusto a los espectadores que acudieron a esta inauguración del XXVI Festival.

Publicado en DIARIO DE CÁDIZ 24.05.2010