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martes, 5 de julio de 2011

MICRORELATO III

VENDIDO EN ULTRAMAR



El negocio estaba cerrado. Tras muchas horas de trabajo habíamos levantado el embargo que pesaba sobre el barco, y la repatriación del capitán, acusado de pesca ilegal, era cuestión de horas. La Caja por fin aceptó la carta de crédito de Catchcoast Fisheries, de Miami, y aunque la cifra no era la mejor, la suerte de la venta la decidió la hipoteca naval. Mi cliente inmediatamente encendió un cigarro, mientras me ofrecía otro: “Cohiba Coronas, una funcionaria de La Habana me los consigue cuando voy cada primavera. Le encanta la lencería de encaje”. Luego le acompañé al aeropuerto: “No dejes de venir a la Feria de Camariñas, probarás el mejor pulpo a feira”, fueron sus últimas palabras al caer fulminado por un infarto. Ahora viajo rumbo a Santiago de Compostela, el capitán del barco sentado junto a mí, y el armador en un féretro en la bodega. Vida de abogado.

viernes, 29 de abril de 2011

MICRORRELATO 2

Don Francisco, que estemos aquí en el restaurante “El pájaro” cerca de la carretera de Chipiona no es casualidad. En su bufete de Sanlúcar no podía ser, que su pasante es de mi cofradía, la del Cristo del Puente. Y la verdad tengo miedo. Esta historia es más que una sospecha. Y le juro que no hay nada en este planeta que yo ame más que mi cofradía, de la que he sido costalero desde los 16 años, pero el día de la procesión, el capataz tuvo un fallo en la revirá, y estoy seguro que fue porque estaba muy nervioso. Juamco, el patero, ya iba muerto abrazado a su pata antes de que el paso se parara. Yo solo le pasé el vaso que me dio el aguador, pero le juro que no tengo nada más que ver. Se que la policía me detendrá en breve; Ayúdeme por favor.

martes, 26 de abril de 2011

MICRORRELATO 1

La clave para ganar el pleito iba, a modo de comisión, disimulada en el interior del menú. La hoguera, recién encendida ese día, se iría avivando con cada soplido de injusticia.