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lunes, 18 de noviembre de 2013

AINHOA ARTETA EN SAN FERNANDO



AINHOA, ENTRAÑABLEMENTE CERCA DE SAN FERNANDO


RECITAL. Actos de Conmemoración del Bicentenario de la Ciudad de San Fernando.

Organiza: Excmo. Ayuntamiento de San Fernando. Patrocina: Endesa gas T&D
Ainhoa Arteta, soprano; Marco Evangelisti, Piano
Programa: C. Monteverdi: Io la Musica son…; A.Vivaldi: Sposa son..; D. Scarlatti: Sonata K11; Mozart: Ave verum corpus; C. Frank: Panis angelicus; F. Mompou: Cantar del alma; C. Debussy: Prélude nº 8; C. Guastavina: La rosa y el sauce; E. Granados: La maja de Goya/ El majo tímido/El majo discreto; J. Turina: Los dos miedos cantares.
Fecha: 16.11.2013. Lugar: Iglesia Conventual del Carmen. San Fernando. Aforo: Completo
Calificación: *****





Jesús Sánchez-Ferragut 

De la Ópera de San Francisco, a Tokio y el mes que viene en el Teatro Maestranza de Sevilla, donde estrenará Manon Lescaut de Puccini, Ainhoa Arteta pasa por uno de los mejores momentos de su carrera profesional.
Cuando me enteré que venía Arteta a San Fernando, quizá por los éxitos cosechados últimamente, o por ser el centenario, pensé que veríamos un recital de obras de Verdi, sin embargo, esa fue la primera sorpresa del recital, aunque no la única. Ya les cuento.

Vaya por delante, el decirles que disfruto con los programas que te hacen reflexionar. Y eso es lo que trajo Ainhoa junto con el pianista Marco Evangelisti: Un programa estructurado, trabajado y además, agradable, que recorrió una gran parte de la historia del canto.

L’Orfeo, favola in música, de Claudio Monteverdi, es considerado por muchos musicólogos el origen de la Ópera, según las estructuras actuales del género. Fue compuesto en 1607, y Ainhoa eligió para comenzar, un aria de su Prólogo: “Io la Musica son ch’ai dolci accenti”, donde La Música se personifica para explicar el texto y presentar a los personajes. La versión de Arteta, estupenda.
Un siglo más tarde, en 1735, Vivaldi compondría Bajazet, una de sus más de cuarenta óperas. Esta estupenda obra, que aún se representa, tiene una preciosa aria en su acto segundo: Sposa son disprezzata, que Ainhoa interpretó en segundo lugar.
La tercera obra elegida por la soprano, el Ave María de Giulio Caccini, compositor nacido en el s.XVI, es todo un reto para cualquier cantante lírica, y me confirmó la segunda y muy agradable sorpresa de la noche, al comprobar en directo que Ainhoa está en uno de sus mejores momentos musicales. Muy centrada en el rol de soprano lírica, y con una voz mucho más redonda que cuando tuve la ocasión de verla en el Teatro de las Cortes en 2004 y en 2008. Su voz se ha anchado, y sin perder su característica potencia vocal, se ha hecho con los registros medios de una manera más que notable, a la vez que convence en las notas más bajas de la partitura. Creo que en esto coincido con algunos de los que la han podido ver a lo largo de 2013.
La parte del recital dedicado a la música barroca y antigua acabó con la sonata K 11 de Domenico Scarlatti, interpretada correctamente por Evangelisti, aunque en una versión que a mí me pareció un poco más rápida de lo habitual.
La parte central del Programa estuvo dedicada a Mozart, Franck y Mompou. Del primero, su Ave verum corpus, y del segundo el Panis Angelicus, me hubiera encantado que Ainhoa las hubiera podido cantar con el acompañamiento del órgano de la Iglesia del Carmen, pues la ocasión y el incomparable marco lo merecían, pero es evidente que hay cosas que no se pueden realizar, por mucho que uno lo desee, aunque quien sabe si en otra ocasión…
Especialmente emocionante fue la interpretación del Cantar del alma de Federico Mompou, con letra de San Juan de la Cruz, porque, en frase de Ainhoa, el alma nunca muere y esta canción está dedicada al querer del alma, un amor inmortal. Brava Ainhoa, que supo crear un ambiente de recogimiento y meditación, a través de la maravillosa música de Mompou.
Por último, la parte final del recital estuvo de dicada a lo hispano, a través de Guastavino Granados y Turina. Desde el primer fraseo de “La rosa y el sauce”, obra del argentino Carlos Guastavino (autor de la famosa canción Se equivocó la paloma, con letra de Alberti), Ainhoa desplegó toda su capacidad dramática y puso al cien por cien su potencia vocal. La gracia, el desparpajo y la simpatía vinieron luego, de la mano de Granados y Turina, y Ainhoa tuvo un entrañable detalle al dedicar la obra de Turina a San Fernando, como Cuna de Camarón.
De propina, al finalizar, un clásico donde los haya: O mio Babbino caro de Gianni Schicchi de Puccini.

La Iglesia Conventual del Carmen y la realización de recital fueron también agradables  sorpresas: Un marco incomparable, donde se cuidaron los detalles, incluido el extraordinario piano Steinway & sons gran cola traído ex profeso para la ocasión. El público asistente, que abarrotó el templo, disfrutó de un concierto realmente a la altura de la celebración de un Bicentenario.



PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
http://www.diariodecadiz.es/article/sanfernando/1648381/ainhoa/entranablemente/cerca/san/fernando.html

lunes, 29 de julio de 2013

OPERA IL TROVATORE EN CHICLANA



Fotos: JSF
MUCHAS GANAS Y UN EXCELENTE MARCO PARA “IL TROVATORE” EN EL BICENTENARIO DE GARCÍA GUTIÉRREZ


IL TROVATORE

ÓPERA EN CUATRO ACTOS DE GIUSEPPE VERDI
Libreto de Salvatore Camarano, basado en la obra de teatro “El Trovador”, original de Antonio García Gutiérrez.
Reparto:
Manrico: Andrés Veramendi; Leonora: Lola Casariego; Azucena: Inés Olabarría; Conde de Luna: Arturo Pastor; Ferrando: Ángel Jiménez; Inés: Lucía Escribano; Ruiz: Daniel Báñez.
Orquesta Sinfónica del Aljarafe. Dirección musical: Pedro Vázquez.
 Dirección de escena: Ignacio García.
Coro Nova Nerta. Director del coro: Juan Luis Lorenzo
Producciones Telón. Ayuntamiento de Chiclana y Fundación Cruzcampo


 Jesús Sánchez-Ferragut

Chiclana se dio cita en su Plaza Mayor para conmemorar el bicentenario del nacimiento del escritor Antonio García Gutiérrez. Un lleno absoluto, fue la respuesta del pueblo chiclanero a la cita organizada por el Excmo. Ayuntamiento de Chiclana, con el patrocinio de la Fundación Cruzcampo, para poner en escena Il Trovatore de Verdi, en versión de Producciones Telón.
La ocasión no era para menos, pues además de estar en el año de Verdi, ha coincidido este 2013 con el bicentenario del escritor chiclanero, autor de la obra teatral El Trovador, inspiradora del libreto de Il Trovatore, una de las grandes óperas del genial italiano. Las casi mil trescientas localidades ocupadas son la muestra de las ganas, que tanto el pueblo de Chiclana, como su Ayuntamiento, han puesto para celebrar la efemérides.

El marco de la representación, la renovada Plaza Mayor de Chiclana, posee unas características excelentes para eventos culturales. Con unas dimensiones estupendas, arropada por los nuevos y modernos edificios que le dan la configuración actual, y sobre todo con un escenario espléndido, como lo son el atrio y la fachada neoclásica de la Iglesia Mayor de San Juan Bautista, promete ser lugar común de acontecimientos importantes de la vida chiclanera.

Y hasta aquí las bondades de la representación de Il Trovatore de Verdi, en este Bicentenario de García Gutiérrez. Lo que podría haber sido una excelente representación operística de una de las grandes obras verdianas, se desinfló casi desde el comienzo de la representación, que arrancó con media hora de retraso sobre el horario de comienzo.

La escenografía estuvo bien planteada, ya que partió de una buena idea de concepto del decorado de la obra, al basar la escena sobre diversas plataformas que se van transformando de un acto a otro, con agilidad. También contó con una más que aceptable iluminación, si se tiene en cuenta que se trataba de una ópera al aire libre.
Sin embargo, lo principal falló estrepitosamente: El sonido. Los micrófonos que portaban los cantantes incomprensiblemente fallaban, una y otra vez, ora no funcionando, ora haciendo ruido de conexiones. A ello se unió una deficiente cantidad-calidad de altavoces, que no pudieron dar el soporte adecuado a los 1.300 espectadores acomodados en la estupenda plaza chiclanera. Todo ello fue en detrimento del elenco de cantantes, que vieron sus voces mal amplificadas e incluso interferidas por culpa de micrófonos, altavoces y mesas de mezclas que se mostraron ineficientes.
Cosa diferente es la Orquesta del Aljarafe, a la que no se le puede pedir más, ya que los apenas 30 músicos que la integran, no pueden suplir a los noventa o cien que una buena representación verdiana requiere, por más que se pongan micros a todos los instrumentos. Y es que no es lo mismo, en absoluto, recoger con micrófonos el sonido de una orquesta al completo y transmitirlo al público, que suplir con micrófonos y a golpe de mesa de sonidos la falta de músicos. Nada que ver.

De los cantantes, en mi opinión quien tuvo una mejor noche fue Inés Olabarría, en el papel de Azucena, exhibiendo una bonita voz, una notable dicción y una importante faceta dramática. El público lo agradeció.
Del resto del elenco destacar el aria “D'amor sull'ali rosee", pieza obligada del repertorio de toda soprano dramática, interpretada correctamente por Lola Casariego en el papel de Leonora.
El tenor peruano Andrés Veramendi, tuvo una noche con altibajos, con momentos donde alardeó de potencia vocal pero con otros donde la sobreactuación le jugó alguna mala pasada.
El barítono alicantino Arturo Pastor tuvo una aceptable intervención como Conde de Luna. Muy bien en el dúo con Leonora.
El coro, la verdad no estuvo muy acertado, pasando con más pena que gloria, salvo la escena primera del acto II donde consiguieron  aunar  voces en la conocidísima “zingarella”.

Enfin, una representación donde Chiclana y su Ayuntamiento le pusieron muchas ganas, ilusión y un espléndido marco, pero donde la producción no estuvo a la altura.


Publicado en Diario Bahía de Cádiz: 
http://www.diariobahiadecadiz.com/detalle-noticia-24403

domingo, 28 de julio de 2013

BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ANTONIO GARCÍA GUTIÉRREZ










En las fotos, el busto y placa de los ayuntamientos de Chiclana y Madrid.
Arriba del todo la placa de su casa natal en Chiclana. (Fotos: JSF)


ESTE AÑO SE CONMEMORA EL BICENTENARIO DE ANTONIO GARCÍA GUTIÉRREZ, ESCRITOR DE CHICLANA CUYA OBRA "EL TROVADOR" INSPIRÓ LA ÓPERA DE G. VERDI "IL TROVATORE.


lunes, 26 de noviembre de 2012

ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA EN CÁDIZ





GRANADA, VANGUARDIA MUSICAL ANDALUZA





X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.

ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA.

Director: José Ramón Encinar.


Programa: G. Rossini / M. De Falla : El Barbero de Sevilla, obertura; Miguel Gálvez Taroncher: Concierto de cámara nº 2 para orquesta de cuerda y timbales con violín y violoncello concertantes; Sergéi Rasmaninoff: Vocalise op. 34; Igor Stravinsky: Suite de Pulcinella.

Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 24 de noviembre de 2012. Asistencia: Tres cuartos de aforo

Calificación: *****





Por Jesús Sánchez-Ferragut
 
                Si el viernes 23 escuchábamos (dentro del X Festival a la Orquesta de Córdoba) como curiosidad la obertura que Ramón Carnicer compuso para el estreno barcelonés de El Barbero de Sevilla en 1818, este sábado 24 tuvimos la oportunidad de escuchar la orquestación hecha por Manuel De Falla, de la Obertura original de Rossini para la misma ópera, de la mano de la Orquesta Ciudad de Granada. La obra, magistralmente dirigida por José Ramón Encinar, director titular de la orquesta granadina, me pareció que responde perfectamente a la visión de M. De Falla de agradar al público con la música, pero sin concesiones. Me resultó una versión menos “cantabile”, un poco más lenta, más esencial, y donde los instrumentos se expresan con exquisita claridad, en un entorno más enérgico y claro, sin renunciar un ápice a la belleza.

Salvando las distancias de tamaño, presupuesto y medios, la Orquesta Ciudad de Granada es vanguardia y uno de los pilares sólidos de la música de Andalucía, así como una de las orquestas a tener en cuenta en todo el panorama español. Al menos eso viene demostrando en las últimas ediciones del Festival de Música Española de Cádiz.

Todo un detalle de agradecer, y que sin duda también denota la calidad artística de la orquesta granadina, es el hecho de haber traído a este X Festival, un estreno absoluto. En este caso, del compositor valenciano Miguel Gálvez Taroncher. Su obra, Concierto de cámara para orquesta de cuerdas y timbales con violín y violonchelo concertantes, es una interesante y agradable obra, que utiliza diferentes recursos musicales, y evoca inspiraciones, como dice su autor, heterogéneas. Excelente el segundo movimiento, Lento, lontano, statico, basado en la nota Mi, con una sonoridad constante, lejana, y atenuada, mientras el violín y el violonchelo se alternan en modo concertante, utilizando recursos tonales y atonales, hasta poco a poco fundirse con el resto de la orquesta. La sensación que se obtiene es de sosiego mientras la orquesta suena flotando en una lejanía estática. El tercer movimiento está dedicado a Berlín, utilizando para ello la notación musical sib-mi-Re-la-Mi-silencio (es decir: B-E-R-L-I-N), pasa por momentos tonales clásicos utilizando el pizzicato, así como por momentos de caos sonoro, con fuerza expresiva marcada por los timbales. La obra acaba con el cuarto movimiento Lento Molto.

La segunda parte del concierto estuvo por entero dedicada a obras de compositores rusos. Y aunque nada tienen que ver con el objeto del Festival, que es la música española, o ligada a lo español, y en este año en concreto con el motivo central fijado en el Bicentenario, lo cierto es que tanto la obra de Rachmaninoff como la de Stravisnky que nos trajo la orquesta Ciudad de Granada, mereció la pena escucharlas de  la mano de esta gran orquesta.

La conocida obra de Sergéi Rachmaninoff: Vocalise op. 34 num 14, abrió el turno, en una interpretación muy buena, brillante y con gran colorido en los instrumentos.

El concierto se cerró con la interpretación de la suite para ballet Pulcinella, una bisutería musical de Igor Stravinsky, pero probablemente la mejor bisutería musical del S XX. Y es que al genial Stravisnky (profundamente admirado por nuestro M. De falla), nada de lo que es música le fue ajeno.
La Orquesta Ciudad de Granada nos trajo una excelente interpretación de la obra, con lucimiento virtuoso del viento-madera, y especialmente el oboe, al que acompañaron de manera extraordinaria, tanto trombón como trompeta y contrabajo.

Un extraordinario concierto de la Orquesta Ciudad de Granada, que cierra, en lo que a música clásica se refiere, este X Festival de Música Española de Cádiz, en el año del Bicentenario.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
 http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1406201/granada/vanguardia/musical/andaluza.html

domingo, 25 de noviembre de 2012

LA ORQUESTA DE CÓRDOBA EN CÁDIZ







BICENTENARIO DESDE CÓRDOBA


X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.
ORQUESTA DE CÓRDOBA.
Director: Lorenzo Ramos.
Iván Martín, piano.
Programa: Ramón Carnicer: El barbero de Sevilla, obertura; Juan Crisóstomo Arriaga: sinfonía a Gran Orquesta en Re mayor; L.V. Beethoven: Concierto para piano y orquesta nº 4 en Sol mayor, Op. 58
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 23 de noviembre de 2012. Asistencia: 50%.
Calificación: ****




Por Jesús Sánchez-Ferragut

                Un año más, puntuales a la cita del Festival de Música Española de Cádiz, acudió la Orquesta de Córdoba, en esta ocasión bajo la batuta de un nuevo Director, Lorenzo Ramos, quien continúa la labor de esta estupenda orquesta, habitual de estas tierras gaditanas, y que este año 2012 cumple XX años.

                La Orquesta de Córdoba nos trajo un programa muy atractivo, lleno de sutilezas relacionadas con la música española y la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812.

                La primera de las obras interpretadas por la orquesta cordobesa ha sido un auténtico acierto de este X Festival de Música Española de Cádiz, pues se trata de una obra de un compositor español, Ramón Carnicer, que fue expresamente compuesta como Obertura de la archiconocida ópera de G. Rossini, El Barbero de Sevilla. Esta Obertura fue la que sonó el día del estreno de la ópera en Barcelona en el año 1818, y al parecer con el agrado del maestro Rossini.
La partitura se nos presenta ahora, prácticamente doscientos años más tarde, con ocasión del Bicentenario de una Constitución que conoció bien Ramón Carnicer, y a la que defendió hasta el punto de tener que exiliarse cuando Fernando VII reinstauró el absolutismo que acabó con las aspiraciones de modernidad y nuevo régimen de una gran parte de los españoles de entonces.
Se trata de una obertura de corte totalmente rossiniano, de ágil, alegre y bonita factura, y que en manos de la Orquesta de Córdoba, por su versatilidad y dimensión, suena excelentemente bien. Destacaron el oboe y la trompa.

Para finalizar la primera parte del concierto, la orquesta de Córdoba, cumpliendo también con el requisito de ser un festival de música española, nos trajo una sinfonía de Juan Crisóstomo Arriaga, quien también conviviría con la Constitución de 1812, ya que cuando esta se promulgó, Arriaga acababa de cumplir 6 años. A los once ya componía, y era un virtuoso del violín. Desgraciadamente, moriría a la temprana edad de 19 años, de ahí que la obra que de el se conserva sea tan corta.                
La Sinfonía a Gran Orquesta, la única que escribió Arriaga, es una obra en cuatro movimientos, con un largo primer Adagio-Allegro vivace, y con cierta inspiración centroeuropea. La Orquesta de Córdoba hizo una estupenda interpretación, con solidez y donde destacaron la flauta en el primer movimiento, y un importante trabajo de violines en el cuarto.

Tras el descanso vino el turno de L. V. Beethoven, compositor invitado especial de este X Festival de Música Española de Cádiz, por su vinculación al sentimiento de libertad que simbolizó nuestra gaditana Constitución, expresión de lo que en España calaron los principios de la Revolución Francesa.
El Concierto para piano y orquesta nº 4 de Beethoven es una delicia para el oído, y también para la vista cuando se tiene la ocasión de disfrutar de la de las manos de un pianista como Iván Martín, joven, virtuoso, y con un importante recorrido artístico a sus espaldas.
Nos trajo una versión estupenda de este importante concierto, donde el piano cobra una dimensión propia frente a la orquesta, y exige al pianista, desde el primer movimiento, que comienza con un solo, una especial pulcritud y brillantez a la hora de matizar sutilezas y la energía característica de la obra beethoveniana. Bravo.

Un buen concierto de la Orquesta de Córdoba y de Iván Martín, a la altura de un Bicentenario.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1405451/bicentenario/desde/cordoba.html

jueves, 8 de noviembre de 2012

BEETHOVEN Y SCHUBERT PARA CERRAR EL CICLO "TIEMPO DE CAMBIOS" EN CÁDIZ



Trío (de izda a dcha) Jackson, Gutiérrez y Thomas. Foto: Bicentenario




OBJETIVO CUMPLIDO CUM LAUDE





MICHAEL THOMAS, violín; ADOLFO GUTIÉRREZ, violonchelo; GRAHAM JACKSON, piano
Ciclo “Tiempo de cambios. En torno a la constitución de Cádiz 1812-2012”.
Programa: L.V. Beethoven: Trío para piano, violín y violonchelo nº 7 en si bemol mayor op. 97 “Del archiduque”; F. Schubert: Trío para piano, violín y violonchelo nº 1 en Si bemol mayor op. 99 D 898.
Lugar: Oratorio de San Felipe Neri. Día: 6 de noviembre de 2012. Asistencia: ¾ aforo.
Calificación: *****





Por Jesús Sánchez-Ferragut

Antes que nada, agradecer a Acción Cultural Española y al Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812, la labor realizada para la preparación y materialización de este importante ciclo de conciertos de cámara que con el del pasado martes 6 acabó su recorrido, y que nos ha acompañado durante todo este año del Bicentenario de nuestra primera constitución, gaditana y española. Sin duda, pasará como una de las más importantes aportaciones culturales que el Bicentenario nos ha dejado: Bien organizado, con un despliegue difícilmente repetible de intérpretes de primer orden, con medios materiales, en un entorno privilegiado y con una excelente respuesta por parte del público.

Y dicho esto, me centro en el concierto del trío, de nuevo cuño, formado por Michael Thomas, Adolfo Gutiérrez y Graham Jackson. Si Ud., que tiene la paciencia de leer estas líneas, es una de las personas que asistieron al concierto, y tuvo la sensación de que los tres intérpretes estaban disfrutando del mismo, tanto o más que los que estábamos sentados frente a ellos, le diré que no se equivoca en absoluto. Que no fue meramente una sensación, pues al acabar el mismo, tuve la ocasión de hablar con Michael y Adolfo, y ellos mismos me confirmaron lo a gusto que se habían sentido. Tanto es así, que puede que tengamos la suerte de volver a verlos alguna otra vez juntos. Ojalá sea así, y a ser posible, que sea también en Cádiz.
El programa del concierto, se centró en dos tríos para piano, violín y violonchelo, de Beethoven y Schubert. El primero de ellos, conocido como “Del Archiduque”, es una pieza impresionante de principio a fin, y una de las obras de cámara maestras del genial maestro de Bonn. Me sorprendió un poco el tempo elegido por el trío para comenzar el “Allegro moderato”, un poco más rápido de lo que esperaba, pero enseguida el trío Thomas-Gutiérrez-Jackson dejó bien claro de lo que son capaces y a lo que habían venido: Interpretar de manera excelente lo mejor del repertorio de tríos para piano, violín y violonchelo. Así, sin más. Y con good atmospher.

Durante la ejecución del Scherzo-Allegro, pudimos disfrutar de una más que virtuosa interpretación de los “pizzicatos” que requiere la partitura, pero fue en la ejecución del “Andante cantábile”, la parte más necesitada de sensibilidad y concentración de la obra, donde brillaron de manera particular Michael Thomas y Adolfo Gutiérrez, en una compenetración difícilmente superable. Bravo.
Tras un breve descanso, pudimos escuchar otra obra también impresionante: El trío para piano, violín y violonchelo nº 1 en Si bemol mayor op 99 de Franz Schubert. Una obra escrita en la misma tonalidad que el trío de Beethoven, pero con factura e improntas propias, digna de ocupar uno de los mejores puestos de entre las composiciones camelísticas para tríos de piano.

Si los intérpretes hicieron gala de sentirse a gusto en la primera parte del concierto, en esta segunda nos convencieron total y absolutamente, brillando tanto en lo individual como en el conjunto. Bien sea dicho, que la obra de Schubert lo permite. Pero hay que saber hacerlo y demostrarlo.

Michael Thomas supo ponerle una buena dosis de sentimiento al “Andante”, con un solo de violín sinceramente fenomenal. Demostró un manejo del arco excepcional, matizando cada frase con sutileza. A ello le siguió una estupenda interpretación del “Scherzo” y un “Allegro”, donde Graham Jackson pudo hacer gala de su virtuosismo al piano, para, finalmente acabar con una conjunción de los tres intérpretes entusiasmante, dando una lección de cómo tocando con el alma y con amor a la música se puede hacer surgir la maravilla del unísono sonoro sin renunciar a la exhibición de virtuosismo personal.

Un concierto que pone el “Cum laude” a un ciclo que acaba en las ya postrimerías del año del Bicentenario. Esperemos que el año que viene podamos seguir disfrutando de algún ciclo similar. Ganas y afición hay suficientes. Me consta.


jueves, 18 de octubre de 2012

DAVID KADOUCH, JUVENTUD Y CAPACIDAD







DAVID KADOUCH, JUVENTUD Y CAPACIDAD



DAVID KADOUCH. PIANO.
Ciclo De conciertos de cámara. Tiempo de cambios. En torno a la Constitución de Cádiz 1812-2012
Programa: F.J.Haydn: Variaciones en fa menor op.14; R Wagner-F. Liszt: Transcripción para piano del Coro de las hilanderas, de El holandés errante; R. Schumann: Concierto sin orquesta en fa menor op.14 (Gran sonata); F. Chopin: 24 preludios, op 28.
Lugar: Oratorio de san Felipe Neri. Día: 16 de octubre de 2012. Asistencia: 80% del aforo.
Calificación: *****





Por Jesús Sánchez-Ferragut


Por fin se reanudó el Ciclo de conciertos “Tiempo de cambios”, programado y financiado por Acción Cultural Española, y encuadrado dentro de los actos conmemorativos del Consorcio para la conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812.

Y si el último concierto celebrado en junio nos dejó un excelente sabor de boca con la extraordinaria actuación del barítono alemán Florian Boesch, acompañado magistralmente por el pianista Roger Vignoles, el reinicio del ciclo, el pasado martes 16, también nos ha deparado una agradabilísima sorpresa, al recibir en el Oratorio de San Felipe a un magnífico y joven pianista: David Kadouch.

De origen francés (Niza, 1985) y pese a su juventud, ya posee un curioso currículo que incluye el haber sido nombrado el mejor artista joven del año 2011 por la primera edición de los premios International Classical Music Awards (ICMA). Kadouch, además, está muy ligado a España, pues ha formado parte de la Escuela Superior de Música reina Sofía y del Instituto Internacional de música de cámara de Madrid.
El concierto de Kadouch recorrió formas y curiosidades musicales del piano clásico del s XVIII al romántico del s XIX. Desde las Variaciones en fa menor de Haydn a los preludios compuestos por Chopin en su etapa mallorquina. Junto a estas dos obras, dos curiosidades más: La transcripción de Liszt para piano del Coro de las Hilanderas, de la ópera de Richard Wagner “El holandés errante”, una obra nada frecuente de ser escuchada en circuitos o programaciones ordinarias. Y la Gran Sonata en fa menor op. 14 de Robert Schumann, una obra que tampoco tiene uno la ocasión de escuchar tan fácilmente.

Un concierto largo y denso, donde Kadouch tuvo la circunstancia de exponer una gran cantidad de recursos. Interpretó en un tempi moderado el Coro de las Hilanderas de Wagner-Liszt, exponiendo al público la obra de manera sosegada sin contracturas y con comodidad.

Coincidiendo con la parte central del concierto, Kadouch desplegó todo un alarde de técnica al atacar el concierto sin orquesta (Gran sonata) de Schubert, una obra de difícil ejecución. Impresionante el último movimiento “Prestissimo posibile”, y estupendas las “Variaciones de Clara Wieck”.

Por último, tras una breve pausa, y de manera brillante, el joven pianista interpretó casi sin solución de continuidad los 24 preludios de Chopin, recreándose en los pasajes más sentimentales, terrenales y efímeros de la extensa obra, lo que le valió el reconocimiento del público asistente. Ante su insistencia, Kadouch interpretó como propina la “Romanza sin palabras” de Mendelsohnn.

En mi opinión, el público gaditano respondió acudiendo de manera generosa a la convocatoria del concierto, si tenemos en cuenta que ese mismo día se inauguraba el FIT, y a la misma hora comenzaba el partido de fútbol España-Francia. Quizá por lo inevitable de tener metido en la cabeza eso del fútbol, cuando al término del concierto me acerqué a saludar a David Kadouch (costumbre esta no muy arraigada en Cádiz, al contrario que en otras provincias), le comenté que con su magnífica actuación, quien había ganado el “partido” en el Oratorio había sido él, es decir, un francés, a lo que me respondió que no era así, que quien realmente había ganado en el Oratorio, es la música. No puedo estar más de acuerdo con él.


 
Publicado en Diario de Cádiz: http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/1377374/david/kadouch/juventud/y/capacidad.html

lunes, 15 de octubre de 2012

PRÓXIMO CONCIERTO DE DAVID KADOUCH EN EL ORATORIO DE SAN FELIPE NERI DE CÁDIZ


DAVID KADOUCH. Foto internet.




Mañana martes 16 de octubre de 2012, a las 20,30 h., tendrá lugar en el Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz la reanudación del Ciclo de conciertos "Tiempos de cambios. En torno a la Constitución de Cádiz 1812 - 2012". En esta ocasión será el pianista David Kadouch quien ofrecerá un concierto donde interpretará obras de Haydn, Wagner-Listz, Schumann y Chopin.