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lunes, 2 de diciembre de 2013

ARCÁNGEL Y ACCADEMIA DEL PIACERE EN CÁDIZ


Foto: FM

LAS IDAS Y LAS VUELTAS, MADERAS NOBLES DE LO ESPAÑOL.

ARCÁNGEL Y ACCADEMIA DEL PIACERE
XI FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ
Arcángel, cantaor; Fahmi Alqhai, Dirección y Accademia del Piacere. Miguel A. Cortés, Guitarra flamenca; Agustín Diassera, percusión.
Sala: Gran Teatro Falla. Cádiz. 28.11.2013
Programa: Las idas y las vueltas.



Jesús Sánchez-Ferragut

Vaya por delante que el concierto de Arcángel y Accademia del Piacere que escuché el pasado jueves 28 en el Falla me encantó. Y aunque intentaré describirlo lo mejor posible, sin duda para entender bien qué significado tiene el título Las idas y las vueltas, bajo el que se presenta, no hay más remedio que escucharlo a ser posible en directo.

El espectáculo planteado por Arcángel y Accademia del Piacere no responde a una sesión de fusión de músicas o corrientes musicales, y ni siquiera de estilos diferentes. Al menos es lo que yo pienso. Me atrevería a decir que lo que nace cuando el cantaor y el grupo barroco interpretan al unísono, es algo diferente, con sello propio. Un espectáculo con autonomía suficiente como para reclamar sin complejos paternidad: documento de identidad musical-cultural propio.
Sin entrar en polémicas de si con Las idas y las vueltas se ha querido atraer las miradas del público amante del barroco, a la par que a los del flamenco, para sumar mercantilmente, como ha ocurrido, lamentablemente, en algunos otros espectáculos, creo, sin dudas, que estamos en presencia del nacimiento de una propuesta que, fruto de un gran trabajo preparatorio y de un rodaje importante, se aleja definitivamente de cualquier apellido cercano a la palabra fusión. Palabra ésta un tanto manida, por cierto. Sencillamente porque no se fusionan cosas diferentes. No se hace una aleación de dos músicas con una determinada proporción de cada una de ellas, sino que se adicionan complementariamente dos músicas españolas, de raíces comunes y muy apegadas a lo que son y han sido las tierras españolas, y a nuestras emociones. El resultado es sorprendente, agradable, y de una rotundidad impactante. Arcángel, Academia del Piacere, guitarra y percusión empastan y ofrecen un espectáculo muy redondo a través de Las idas y las vueltas.

Arcángel no solo no renuncia a su extraordinaria forma de hacer flamenco, sino que gana un plus con el espectáculo. Un cantaor como él, que canta por derecho, con una voz cercana a la tesitura de tenor lírico-ligero, transparente, clara, timbrada y muy hermosa, realmente es el idóneo para esta nueva propuesta musical. El cantaor onubense, a quien he tenido la suerte de escuchar en varias ocasiones cantando flamenco, transmite además el concepto de artista joven predispuesto a emprender, sacando fruto a esa madera noble que posee, del cante de verdad. Arcángel transmite admirablemente las letras de sus canciones y lo hace con voz de plata, sin renunciar a ser cantaor por derecho. El corazón siente y el oído entiende.

Fahmi Alqhai, sevillano de padres sirio y palestina, es uno de los más destacados violagambistas españoles, y acompañado de su mujer Johanna y de su hermano Rami,
junto al guitarrista Enrike Solinís representan el concepto de Accademia del Piacere. Tres violas da gamba y una guitarra barroca proyectan desde Sevilla uno de los movimientos importantes del barroco español, a través de las maderas nobles de sus instrumentos.
El proyecto Las idas y las vueltas cuenta con creaciones propias de Fahmi, así como adaptaciones a los palos flamencos que se interpretan. Es impresionante oír la fuerza que adquieren los temas del proyecto cuando todos los instrumentos suenan al unísono, y resultan verdaderamente virtuosos los trinos que arranca Fahmi de su viola da gamba baja, a la que hace cantar a la par que Arcángel. Solo una incógnita me queda de la propuesta, y es la de saber cómo sonaría el proyecto con alguna viola soprano o tenor.

No quiero acabar, sin referirme al extraordinario trabajo del guitarrista flamenco Miguel Ángel Cortés y del percusionista Agustín Diassera, sin cuya labor el aporte flamenco al proyecto sería imposible. Es admirable verlos tocar en conjunción con músicos de conservatorio y rigurosa partitura, dando la sensación de la naturalidad e improvisación típicas de un espectáculo flamenco. Sin embargo, me consta que detrás del espectáculo lo que realmente hay es mucho trabajo y mucho rodaje.


Las idas y las vueltas, es un espectáculo totalmente recomendable, y sin duda un acierto de la organización del XI Festival el habernos posibilitado disfrutar de él.  


Publicado en Diario Bahia de Cádiz:


domingo, 24 de noviembre de 2013

REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA. XI FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ.

Foto: F.M

XI FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ
REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA
Sala: Gran Teatro Falla. Cádiz. 21.11.2013
Programa: Obras de Glinka, Bizet,Massenet y Rimski-Korsakov.



PRODUCTO IMPORTADO PARA ABRIR EL XI  FESTIVAL



Jesús Sánchez-Ferragut

Entretenido concierto el planteado por la ROSS el pasado jueves 21 de noviembre, para dar comienzo al XI Festival de Música Española de Cádiz.

Ningún autor español figuraba en el programa de mano del buque insignia de la música clásica andaluza, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla; aunque para justificar lo de Música Española, se recurrió a composiciones sobre temas españoles creadas por autores extranjeros. Como estamos acostumbrados últimamente a echar la culpa de todo a la crisis y a la falta de dinero, no me voy a privar, y, digo yo, que ambos motivos serán también los culpables de esta “sui generis” manera de programar el estreno del XI Festival de Música Española…Enfin.

Y, como les decía al comienzo, el programa en sí resultó entretenido, ya que las obras escogidas, algunas tan archiconocidas como la suite Carmen de G. Bizet, son extraordinariamente agradables de oír, y sin duda forman parte del Gran Repertorio de la Música Clásica mundial.

La obra de Glinka quzá sea, por decir algo, la menos conocida de las cuatro obras que trajo la ROSS al Falla. Se trata del Capriccio brillante sobre la jota aragonesa (Obertura española nº1). Tal vez porque los comienzos suelen ser siempre un poco más fríos, la versión del jueves me pareció poco brillante a pesar de ser un tema que se presta al brillo y luciminto.

De la popular Carmen de Bizet, una de las óperas más representadas y conocidas de todos los tiempos, su autor hizo una suite para orquesta. Una selección de la suite nos trajo como segunda obra la ROSS. Lorenzo Ramos, Director al frente para la ocasión, nos ofreció una versión correcta y un tanto académica de la obra, aunque quizá el conocido y emotivo Intermedio me sonara un tanto a Banda Sonora Original. Por lo demás una interpretación muy del agrado del público asistente, que ocupaba tres cuartas partes del aforo.

La segunda parte del programa también intercaló un autor francés y uno ruso. En primer lugar se interpretó la Suite de ballet El Cid de Jules Massenet. De esta obra conservo un grato recuerdo porque quizá fuera de las primeras suites para ballet que tuve ocasión de escuchar en mi niñez, lo que hace que siempre la escuche con cierta predisposición a disfrutarla. Aunque el comienzo de la interpretación de la suite por parte de la ROSS se me antojó un poco pesada y con falta de brillo, lo cierto es que fue mejorando hasta alcanzar un nivel de interpretación más que satisfactorio. Muy bien la Aragonaise assez animé et très brillant.

El programa de mano acababa con el Capricho español de Nikolai Rimski-Korsacov, una preciosa obra, brillante y espectacular. La ROSS hizo una buena interpretación de esta pieza, que curiosamente fue escrita por uno de los compositores del nacionalismo ruso. Y es que Nicolai Rimski-Korsakov, junto con Glinka, el otro autor ruso del programa del concierto de inauguración del Festival de Música Española de Cádiz, formaron parte del conocido Grupo de los Cinco, quienes lideraron el movimiento nacionalista musical ruso de finales del s.XIX. Curioso, cuando menos.

Al final hubo propina, fuera de programa, por parte del Director Lorenzo Ramos: El intermezzo de las Bodas de Luis Alonso. Interpretado brillantemente, (con una ejecución excelente por parte de la primera violín) y, esta vez sí, haciendo sonar las notas de un autor español de Zarzuela: Gerónimo Giménez. El público lo agradeció y aplaudió con ganas a la Orquesta sevillana.






Pubicado en:
http://www.diariobahiadecadiz.com/detalle-noticia-26232

lunes, 26 de noviembre de 2012

ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA EN CÁDIZ





GRANADA, VANGUARDIA MUSICAL ANDALUZA





X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.

ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA.

Director: José Ramón Encinar.


Programa: G. Rossini / M. De Falla : El Barbero de Sevilla, obertura; Miguel Gálvez Taroncher: Concierto de cámara nº 2 para orquesta de cuerda y timbales con violín y violoncello concertantes; Sergéi Rasmaninoff: Vocalise op. 34; Igor Stravinsky: Suite de Pulcinella.

Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 24 de noviembre de 2012. Asistencia: Tres cuartos de aforo

Calificación: *****





Por Jesús Sánchez-Ferragut
 
                Si el viernes 23 escuchábamos (dentro del X Festival a la Orquesta de Córdoba) como curiosidad la obertura que Ramón Carnicer compuso para el estreno barcelonés de El Barbero de Sevilla en 1818, este sábado 24 tuvimos la oportunidad de escuchar la orquestación hecha por Manuel De Falla, de la Obertura original de Rossini para la misma ópera, de la mano de la Orquesta Ciudad de Granada. La obra, magistralmente dirigida por José Ramón Encinar, director titular de la orquesta granadina, me pareció que responde perfectamente a la visión de M. De Falla de agradar al público con la música, pero sin concesiones. Me resultó una versión menos “cantabile”, un poco más lenta, más esencial, y donde los instrumentos se expresan con exquisita claridad, en un entorno más enérgico y claro, sin renunciar un ápice a la belleza.

Salvando las distancias de tamaño, presupuesto y medios, la Orquesta Ciudad de Granada es vanguardia y uno de los pilares sólidos de la música de Andalucía, así como una de las orquestas a tener en cuenta en todo el panorama español. Al menos eso viene demostrando en las últimas ediciones del Festival de Música Española de Cádiz.

Todo un detalle de agradecer, y que sin duda también denota la calidad artística de la orquesta granadina, es el hecho de haber traído a este X Festival, un estreno absoluto. En este caso, del compositor valenciano Miguel Gálvez Taroncher. Su obra, Concierto de cámara para orquesta de cuerdas y timbales con violín y violonchelo concertantes, es una interesante y agradable obra, que utiliza diferentes recursos musicales, y evoca inspiraciones, como dice su autor, heterogéneas. Excelente el segundo movimiento, Lento, lontano, statico, basado en la nota Mi, con una sonoridad constante, lejana, y atenuada, mientras el violín y el violonchelo se alternan en modo concertante, utilizando recursos tonales y atonales, hasta poco a poco fundirse con el resto de la orquesta. La sensación que se obtiene es de sosiego mientras la orquesta suena flotando en una lejanía estática. El tercer movimiento está dedicado a Berlín, utilizando para ello la notación musical sib-mi-Re-la-Mi-silencio (es decir: B-E-R-L-I-N), pasa por momentos tonales clásicos utilizando el pizzicato, así como por momentos de caos sonoro, con fuerza expresiva marcada por los timbales. La obra acaba con el cuarto movimiento Lento Molto.

La segunda parte del concierto estuvo por entero dedicada a obras de compositores rusos. Y aunque nada tienen que ver con el objeto del Festival, que es la música española, o ligada a lo español, y en este año en concreto con el motivo central fijado en el Bicentenario, lo cierto es que tanto la obra de Rachmaninoff como la de Stravisnky que nos trajo la orquesta Ciudad de Granada, mereció la pena escucharlas de  la mano de esta gran orquesta.

La conocida obra de Sergéi Rachmaninoff: Vocalise op. 34 num 14, abrió el turno, en una interpretación muy buena, brillante y con gran colorido en los instrumentos.

El concierto se cerró con la interpretación de la suite para ballet Pulcinella, una bisutería musical de Igor Stravinsky, pero probablemente la mejor bisutería musical del S XX. Y es que al genial Stravisnky (profundamente admirado por nuestro M. De falla), nada de lo que es música le fue ajeno.
La Orquesta Ciudad de Granada nos trajo una excelente interpretación de la obra, con lucimiento virtuoso del viento-madera, y especialmente el oboe, al que acompañaron de manera extraordinaria, tanto trombón como trompeta y contrabajo.

Un extraordinario concierto de la Orquesta Ciudad de Granada, que cierra, en lo que a música clásica se refiere, este X Festival de Música Española de Cádiz, en el año del Bicentenario.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
 http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1406201/granada/vanguardia/musical/andaluza.html

domingo, 25 de noviembre de 2012

LA ORQUESTA DE CÓRDOBA EN CÁDIZ







BICENTENARIO DESDE CÓRDOBA


X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.
ORQUESTA DE CÓRDOBA.
Director: Lorenzo Ramos.
Iván Martín, piano.
Programa: Ramón Carnicer: El barbero de Sevilla, obertura; Juan Crisóstomo Arriaga: sinfonía a Gran Orquesta en Re mayor; L.V. Beethoven: Concierto para piano y orquesta nº 4 en Sol mayor, Op. 58
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 23 de noviembre de 2012. Asistencia: 50%.
Calificación: ****




Por Jesús Sánchez-Ferragut

                Un año más, puntuales a la cita del Festival de Música Española de Cádiz, acudió la Orquesta de Córdoba, en esta ocasión bajo la batuta de un nuevo Director, Lorenzo Ramos, quien continúa la labor de esta estupenda orquesta, habitual de estas tierras gaditanas, y que este año 2012 cumple XX años.

                La Orquesta de Córdoba nos trajo un programa muy atractivo, lleno de sutilezas relacionadas con la música española y la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812.

                La primera de las obras interpretadas por la orquesta cordobesa ha sido un auténtico acierto de este X Festival de Música Española de Cádiz, pues se trata de una obra de un compositor español, Ramón Carnicer, que fue expresamente compuesta como Obertura de la archiconocida ópera de G. Rossini, El Barbero de Sevilla. Esta Obertura fue la que sonó el día del estreno de la ópera en Barcelona en el año 1818, y al parecer con el agrado del maestro Rossini.
La partitura se nos presenta ahora, prácticamente doscientos años más tarde, con ocasión del Bicentenario de una Constitución que conoció bien Ramón Carnicer, y a la que defendió hasta el punto de tener que exiliarse cuando Fernando VII reinstauró el absolutismo que acabó con las aspiraciones de modernidad y nuevo régimen de una gran parte de los españoles de entonces.
Se trata de una obertura de corte totalmente rossiniano, de ágil, alegre y bonita factura, y que en manos de la Orquesta de Córdoba, por su versatilidad y dimensión, suena excelentemente bien. Destacaron el oboe y la trompa.

Para finalizar la primera parte del concierto, la orquesta de Córdoba, cumpliendo también con el requisito de ser un festival de música española, nos trajo una sinfonía de Juan Crisóstomo Arriaga, quien también conviviría con la Constitución de 1812, ya que cuando esta se promulgó, Arriaga acababa de cumplir 6 años. A los once ya componía, y era un virtuoso del violín. Desgraciadamente, moriría a la temprana edad de 19 años, de ahí que la obra que de el se conserva sea tan corta.                
La Sinfonía a Gran Orquesta, la única que escribió Arriaga, es una obra en cuatro movimientos, con un largo primer Adagio-Allegro vivace, y con cierta inspiración centroeuropea. La Orquesta de Córdoba hizo una estupenda interpretación, con solidez y donde destacaron la flauta en el primer movimiento, y un importante trabajo de violines en el cuarto.

Tras el descanso vino el turno de L. V. Beethoven, compositor invitado especial de este X Festival de Música Española de Cádiz, por su vinculación al sentimiento de libertad que simbolizó nuestra gaditana Constitución, expresión de lo que en España calaron los principios de la Revolución Francesa.
El Concierto para piano y orquesta nº 4 de Beethoven es una delicia para el oído, y también para la vista cuando se tiene la ocasión de disfrutar de la de las manos de un pianista como Iván Martín, joven, virtuoso, y con un importante recorrido artístico a sus espaldas.
Nos trajo una versión estupenda de este importante concierto, donde el piano cobra una dimensión propia frente a la orquesta, y exige al pianista, desde el primer movimiento, que comienza con un solo, una especial pulcritud y brillantez a la hora de matizar sutilezas y la energía característica de la obra beethoveniana. Bravo.

Un buen concierto de la Orquesta de Córdoba y de Iván Martín, a la altura de un Bicentenario.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ:
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1405451/bicentenario/desde/cordoba.html

miércoles, 21 de noviembre de 2012

REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA EN CÁDIZ



PALINTROPOS, AFINIDADES Y OPORTUNIDADES.


X FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DECÁDIZ.
REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA.
Director: Pedro Halffter.
Ana Häsler, soprano.
Programa: Silvestre Revueltas: Homanaje a Federico García Lorca, para pequeña orquesta; Pedro Halffter: Armonía de Los Opuestos (Palintropos Harmonie). Dos lieder para mezzosoprano y orquesta; L.V. Beethoven: Sinfonía nº 3 en Mi bemol mayor op. 55 “Heroica”.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 17 de noviembre de 2012. Asistencia: 80%.
Calificación: ****



Por Jesús Sánchez-Ferragut


Si tratan de encontrar la palabra “Palintropos” en el Diccionario de la Real Academia, lo van a tener difícil, pues no aparece. Es una palabra griega –παλίντροπος- ligada al pensamiento Presocrático y a Heráclito en concreto, y que hace referencia a situaciones cotidianas donde coinciden realidades y hechos contrarios u opuestos.

La obra de Pedro Halffter, Palintropos Harmonie, se estrenó en Madrid el 2 de mayo de 2001, con ocasión de la celebración del día de la Comunidad de Madrid y durante el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad a los ponentes de la Constitución Española de 1987.

Por aquel entonces yo vivía en la Capital, y tuve la suerte de ser invitado al acontecimiento en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad, pero la verdad es que la obra de Halffter no la he vuelto a recordar hasta esta ocasión, habiendo quedado más en mi memoria la entrega de la Medalla de Oro a los ponentes, y también, todo sea dicho, porque la Palintropos Harmonie que escuché el sábado 17 en el Teatro Falla con la ROSS, no tiene mucho que ver con la del estreno madrileño. Al menos eso me parece a mí.

En cualquiera de los casos, y aunque de manera un poco rebuscada, una obra ciertamente conectada con el Bicentenario de la Constitución, motivo central de este X Festival de Música Española de Cádiz, ya que fue estrenada para homenajear a los ponentes de nuestra actual Constitución Española.

Por afinidad, y con derecho propio, concurrió a esta inauguración del Festival una obra del que es nombrado como mejor compositor mejicano de todos los tiempos, Silvestre Revueltas. Su composición para pequeña orquesta, “Homenaje a Federico García Lorca” abrió el Festival, y nos trasladó al sentir del pueblo mejicano frente a la muerte, encarada en modo festivo, lejos de la gravedad o circunspección a la que estamos acostumbrados en Europa. La obra, en tres movimientos –Baile, Duelo por García Lorca, y Son- es de breve factura y de liviano porte, jugando un destacado papel las trompetas, la tuba y la cuerda. Una excelente interpretación de la ROSS, aunque quizás en mi opinión tocada en un tempo un poco rápido, con lo que quizás se aumente un poco más la sensación de brevedad.

La oportunidad de traer a un Festival de Música Española como el de Cádiz, una obra de uno de los grandes genios mundiales de la música como es Beethoven, no es fácil de justificar, y casi diría yo que eso solo ocurre cada doscientos años. Y la oportunidad no se ha dejado escapar en este Bicentenario.

La recóndita intención del Divino Sordo de dedicar su tercera sinfonía, “Heroica” al Napoleón pre-Emperador, fue un secreto a voces que ha llegado hasta nuestros días. Y es por esa primera intención, a la postre desechada por el propio Beethoven, la que nos ha brindado la oportunidad de escuchar esta impresionante sinfonía en el Teatro Falla, de manos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, bajo la batuta de su Director titular, Pedro Halffter. Al fin y al cabo, si Napoleón no hubiera estado en el Trocadero y frente al Puente Zuazo, probablemente la Primera Constitución Española no hubiera sido Gaditana.

La ROSS nos trajo una versión trabajada de la Heroica de Beethoven, tocada con maestría, y extraordinario empaste, que resolvió muy bien el cuarto movimiento, de gran dificultad virtuosística y complejas fugas. Y también con una estupenda ejecución por parte del viento madera: oboes, clarinetes y fagotes, destacando también, en la cuerda, los contrabajos.

Un buen concierto que abrió el Festival del año del Bicentenario de la única Constitución Española que estuvo en vigor a ambos lados del Atlántico, y que coincidió con la Clausura de la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.

Publicado en diario de Cádiz: http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1401014/palintropos/afinidades/y/oportunidades.html

martes, 21 de diciembre de 2010

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

EXCELENTE PROGRAMA, EXCELENTE ORQUESTA

Por Jesús Sánchez-Ferragut



ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA
Piano JAVIER PERIANES
Director ALEJANDRO POSADA
Programa:
I Impresión Nocturna de Andrés Gaos; Concierto nº para piano y orquesta de Fréderic Chopin.
II Diez melodías vascas de Jesús Guridi; Santa Cruz de Pacairigüa de Evencio Castellanos.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 28 de noviembre de 2010. Asistencia: Más de ¾ aforo
Calificación: *****

La Orquesta Ciudad de Granada fue la encargada el pasado domingo 28 de cerrar el VIII Festival de Música Española de Cádiz. Sobre el papel, el concierto ya despertó mi curiosidad por la primera y la última de las obras: Impresión Nocturna del gallego nacionalizado argentino Andrés Gaos y por Santa Cruz de Pacairigüa del venezolano Evencio Castellanos. Dos suites sinfónicas del otro lado del océano, de facturas tan diferentes como atractivas.

Pero además, el concierto se presentaba como de los que a priori van a triunfar por el hecho de contar con Javier Perianes como pianista invitado, y nada menos que para interpretar el concierto nº 1 de Chopin. En fin, motivos más que sobrados como para estar puntuales a la cita nocturna en el Gran Teatro Falla pese a la amenaza de lluvia y mal tiempo.

Pues bien, las expectativas se cumplieron y sobradamente. Definitivamente, cada vez que escucho la suite sinfónica para orquesta de cuerda de Andrés Gaos Impresión Nocturna más me entusiasma. Se trata de una obra compuesta por su autor para representar a la música Argentina en la Exposición Internacional de París de 1937. El autor se encontraba inmerso en una gran polémica sobre su figura y obra, lo cual puede que se reflejara en la tristeza profunda que la obra transmite, sin que el espectador sepa porqué, pero que le va calando dentro con la melodía. Melancolía expresada en un complejo e intrincado mecanismo quizá tardorromántico, pero de densa armonía y cromatismo. Excelente obra y excelente interpretación de toda la sección de cuerda de la Orquesta Ciudad de Granada.

El plato fuerte de la noche, el Concierto para piano y orquesta n1 de F. Chopin, fue abordado por un Javier Perianes que llegó precedido de un total éxito en la primera de sus intervenciones en el VIII Festival, en el Real Teatro de las Cortes, donde contribuyó a que realmente fuera un concierto irrepetible por muchas razones, entre las que están su p`ropia intervención, el Bicentenario y el hecho de ser la primera vez que el Festival se extiende allende Cádiz Capital.

En el Falla, Perianes volvió a brillar por su personalidad en la interpretación de todo aquello que decide tocar. Con un fabuloso “Steinway & Sons”, un verdadero “ferrari” entre sus manos, el onubense de Nerva interpretó el concierto con verdadero saber hacer, haciendo que parezca sencillo lo que es extraordinariamente complicado. Sin recargos innecesarios, con seguridad en el pulso y resolviendo de manera extraordinaria las partes para solista. La orquesta supo arropar a Javier, aunque sin duda no fue la obra más destacada de esta última, evidentemente frente al resto del programa que se anunciaba de un total lucimiento de la misma.

Perianes, ovacionado, nos regaló una propina también de Chopin: Nocturno Póstumo en Do menor.

La segunda parte del concierto dio comienzo con una estupenda interpretación de las Diez melodías vascas de Jesús Guridi. La obra está formada por diez piezas de corta duración dónde aparecen motivos folclóricos y costumbristas vascos. La orquesta Ciudad de Granada las interpretó a la perfección, recreándose en cada danza, en cada canción.

La última obra de la noche, vino cargada de curiosidad, por ver la interpretación que del poema sinfónico Santa Cruz de Pacairigüa nos traería Alejandro Posada, Director de la O C G. La obra, cargada de notas coloristas del folclore negroide y venezolano, junto con texturas de corte más clásico, hicieron que la orquesta granadina brillara de manera especial al final de la noche. Una excepcional intervención del viento-metal, así como del oboe, le dieron realidad a esta obra por momentos festera, por momentos seria, pero de una belleza indudable. Una interpretación audaz y valiente la de la O C G, por cuanto la obra puede ser interpretada por orquestas de mayor porte que la granadina, pero que a la postre resultó más que suficiente. Alajandro Posada ofreció un bis al término.

Un broche estupendo, el puesto por la Orquesta Ciudad de Granada, respondiendo a lo que nos tiene habituados los últimos años en su concurrencia continuada al Festival de Música Española de Cádiz, donde siempre nos deja un excelente sabor de boca.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ 30-11-2010

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

ELEGANCIA, SUTILEZA Y DECISIÓN.

Por Jesús Sánchez-Ferragut



SRDJAN BULAT. GUITARRA


Programa:
I Obras de Luigi Legnani; Isaac Albéniz; Francisco Tárrega y Boris Papandopulo.
II Obras de Albéniz y Joaquín Turina.
Lugar: Diputación Provincial. Día: 27 de noviembre de 2010. Asistencia: ½ aforo
Calificación: ****


La Fantasía en La mayor de Luigi Legnani (1790 – 1877) fue la pieza escogida por el guitarrista croata Srdjan Bulat (Split, 1986) para abrir su concierto en la Diputación Provincial el penúltimo día de este VIII Festival de Música Española de Cádiz que durante diez días nos ha acompañado, unas veces con lluvia, y otras con buen tiempo, pero en general con buena música, lo cual es muy meritorio en estos difíciles momentos de crisis.

La obra del compositor-intérprete-luthier italiano nacido a finales de XVIII, fue compuesta en 1830, y tiene una forma A - B - A´, con reexposición de los dos temas desarrollados en la primera y segunda parte. La interpretación de Srdjan Bulat fue excelente.

Las dos siguientes obras del programa, fueron del compositor de Camprodón, Isaac Albéniz: Malagueña y Sevilla. Ambas fueron interpretadas fenomenalmente por el guitarrista croata, destacando los momentos de brillantez que supo sacarle a la partitura de la obra dedicada a nuestra cercana capital andaluza.

Pero fue al abordar el Preludio nº 1 de Tárrega cuando Srdjan abrió por completo el tarro de las esencias, en una interpretación donde el ligado del fraseo, junto con la velocidad de ejecución nos dejó entusiasmados, en lo que sería un anuncio de la genial interpretación siguiente: El Capricho árabe , también de Tárrega, donde la elegancia en la interpretación, la sutileza y la seguridad en el instrumento, se unieron a la excelente técnica que posee el croata, dando como resultado una interpretación que me recordó enormemente las grabaciones del maestro Andrés Segovia. Fuera, en la calle, lluvia y frío. Dentro, en el Palacio de la Diputación, la calidez de las notas de la guitarra de Bulat, acompañadas de su amable gesto, transmitiendo en todo momento una atmósfera de paz y armonía.

La primera parte del concierto acabó con la interpretación de Tres danzas croatas, del compositor Boris Papandopulo, las cuales fueron interpretadas casi sin solución de continuidad tras el capricho árabe.

Ya en la segunda parte, la primera obra programada fue sustituida por la pieza Córdoba de I. Albéniz, que fue seguida de otra de sus composiciones, Mallorca.

El concierto finalizó con una rotunda interpretación de la Sonata en Re menor op 61, de Joaquín Turina. Esta importante obra del maestro sevillano, en tres movimientos que solo en parte respetan la forma clásica de sonata, requiere del intérprete el esfuerzo de acompañar con el gesto, las formas y la ejecución necesarias para recrear un ambiente netamente sevillano, con incursiones en el flamenco. Srdjan Bulat consiguió que su guitarra cantara la melodía, aunando en su caja la voz profunda del flamenco con la brillantez que su mano derecha supo arrancarle al alma del instrumento de madera.

Un concierto extraordinario el ofrecido por el joven guitarrista croata Srdjan Bulat, que se corresponde totalmente con la fama de que viene precedido, después de haber ganado este año el XI Certamen Internacional de Guitarra Clásica Julián Arcas de Almería, precisamente tras superar una primera fase clasificatoria, donde tuvo que interpretar la Sevilla de Albéniz.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ 29-11-2010

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

DEBUSSY, TÍTERES Y TEATRO

Por Jesús Sánchez-Ferragut



LA CAJA DE LOS JUGUETES

Compañía Etcétera
Dramaturgia y Dirección: Enrique Lanz
Actores: Orestes Pérez Estanquero y Yanisbel Victoria Martínez
Manipuladores: Carlos Montes; Migue Rubio; Óscar Ruiz; José Luis Villegas.
Música: Murtra Ensemble.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 23 de noviembre de 2010. Asistencia: menos de medio aforo
Calificación: **

Qué difícil es hacer reír. Al menos eso dicen los buenos actores cuando se les pregunta acerca de qué tipo de papel prefieren interpretar. Y estoy plenamente de acuerdo. Sobre las tablas de un escenario lo verdaderamente complicado es hacer reír a carcajadas al público.

El montaje de la obra que ha concurrido a este VIII Festival de Música Española de Cádiz, contó con un diseño excelente. Decorados y títeres muy bien preparados, y una escena completa, con audiovisuales de fondo, sonido, una iluminación muy correcta, y un lujo de títeres. La colección de muñecos interesantísima, reconociendo entre ellos algunos perdidos en el olvido de hace muchos años.

La música, basada en la obra de Claude Debussy La boite à joujoux, excelente, describiendo en todo momento el desarrollo de la acción. Fue una composición de las últimas que escribiera el músico francés, y la concibió como pantomima-ballet, dedicado a una hija suya que fallecería muy joven.

La musicalidad del espectáculo, basada en arreglos para quinteto de viento madera, más trompa, resultó buena en conjunción con el piano, gracias a una correcta sonorización por altavoces. En ningún momento decayó, manteniendo un buen nivel durante toda la representación.

Sin embargo, la pregunta de dónde encontrar la conexión de un Festival de Música Española, con una obra de títeres con actores, y con la música de un francés, creo que no tiene una respuesta muy fácil de entender…

Y llegados a este punto se hace también irremediable hablar de actuación y de guión, ya que la obra tuvo mucho de títere y algo de teatro. En este sentido, en mi opinión, al diálogo le faltó la fluidez y la espontaneidad no forzada de los niños. Me refiero a esa naturalidad tan difícil de conseguir sobre las tablas por parte de actores mayores de edad, así como el juego, las gracias o chistes que llegan a los menores y que les hace reír, volviendo patas arriba el teatro, que quizá deberían replantearse en el montaje de esta obra que la prestigiosa Compañía Etcétera nos trajo a este VIII Festival de Cádiz. La parte de títeres del espectáculo pudo con la dramatización escrita para los dos actores sobre el escenario.

En cualquiera de los casos es meritoria, de agradecer y deseable que se repita esta iniciativa en futuras ocasiones, para intentar acercar a los niños al mundo de la música española. De ellos dependen tantas cosas…

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ  25-11-2010

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

RECOGIMIENTO Y ORACIÓN

Por Jesús Sánchez-Ferragut



CORO BARROCO DE ANDALUCÍA.

Director: Lluis Vilamajó.
Solistas: Verónica Plata; Linde Van der Veken; Israel Moreno; José Ramón Oliver; Rocío de Frutos; Elena Ruíz; Francisco Fernández; Javier Jiménez.
Músicos: Alejandro Casal; Daniel Zapico; Bárbara Sela.

Programa:
Misa Ave Regina Caelorum de Tomás Luis de Victoria
Lugar: Iglesia de Santa María. Día: 21 de noviembre de 2010. Asistencia: Aforo completo.
Calificación: ****

Hay música que necesita, para ser escuchada correctamente, poner previamente el cuerpo y el alma en recogimiento. A su vez esa música te ayuda a conseguirlo, y al final te invita a cumplir con el objetivo para el que fue creada, esto es, la oración. Y además todo eso no está reñido ni con la belleza ni con la estética.

Así es como lo entiende Lluis Vilamajó, Director del Coro Barroco de Andalucía, ya que también en su faceta de codirector artístico, llevó a cabo una interpretación del programa con una puesta en escena que reprodujera lo más posible las condiciones originales de la música que se interpretó el domingo pasado en la Iglesia de Santa María de Cádiz. Para ello, el coro se situó en dos espacios diferentes dentro de la Iglesia, y todo el programa se desarrolló sin interrupción. El objetivo: conseguir la ambientación total dentro del recinto, y no interrumpir la música en ningún momento para conseguir en el público el recogimiento necesario, sin que se dispara ni contaminara la atmósfera de oración. La introducción de dos fragmentos de canto gregoriano y el que uno de los solistas masculinos interpretara uno de ellos desde el púlpito, también contribuyeron.

Salvo dos obras para órgano positivo de Antonio Cabezón Tiento sobre “Cum SanctoSpirito” de Beata Virgine de Josquin y Tiento sobre “Qui la dira”, todo el programa estuvo dedicado íntegramente a Tomás Luis de Victoria (1.548-1.611), maestro de capilla del Collegium Romanorum y capellán y maestro del coro del Real Convento de las Clarisas Descalzas en Madrid.

Con el coro situado en una capilla lateral de la Iglesia, y con el órgano frente al altar, y fuera del programa de mano, se interpretó en primer lugar el O Sacrum Convivum de T. Luis de Victoria, al que siguió O Magnum Mysterium del mismo autor.

Una vez resituado el coro delante del altar, e incorporados los músicos a la cuerda pulsada y el bajón, junto con el órgano positivo, el Coro Barroco de Andalucía interpretó la obra central de la noche Misa Ave Regina Caelorum, a 8 voces y Motete Ave Regina Caelorum también a 8 voces. La obra es de gran belleza y la interpretación del Coro excelente, muy compacta, y equilibrada en las voces, que consiguieron realmente generar el clima perseguido.

A la misa siguió uno de los tientos de A. de Cabezón, y de Tomás Luis de Victoria Quam Pulchri Sunt (fuera del programa de mano) y Ave María (8 vv).

Los aplausos del público rompieron al final la atmósfera, y el clima de Festival de Música volvió de repente al ambiente. Solo entonces Lluis Vilamajó dirigió unas palabras a los asistentes que abarrotaban (gente de pié, e incluso el que suscribe, sentado en un escalón de la iglesia) el recinto, para explicar un poco el porqué del concierto y para anunciar el bis de la última obra Ave Maria de Tomás Luis de Victoria.

La música polifónica renacentista va ganando día a día público en Cádiz. Las iglesias y capillas donde se representa siempre se llenan hasta arriba, y en parte es gracias al excelente buen hacer de este Coro Barroco de Andalucía, que año tras año nos tiene acostumbrados a conciertos de muy alto nivel, lo que no está reñido con que se de más publicidad, difusión, y porqué no algo de didáctica al público de este tipo de música, que a buen seguro bien deseoso está de ello.

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

DEL SIGLO DE ORO A MANUEL DE FALLA.

Por Jesús Sánchez-Ferragut



BILL ZITO. GUITARRA Y VIHUELA.

Programa:
I Obras de Alonso Mudarra; Luis Milán; J. Nin-Culmell; Joaquín Rodrigo; Julián Orbón; Heitor Villa-Lobos.
II Obras de Leo Brouwer; Manuel de Falla; Isaac Albéniz.
Lugar: Diputación Provincial. Día: 19 de noviembre de 2010. Asistencia: Casi lleno
Calificación: **

El guitarrista neoyorquino Bill Zito acudió en la tarde del viernes al Palacio de la Diputación Provincial a interpretar su programa de colaboración con la octava edición del Festival de Música Española de Cádiz.

Sobre el papel, un programa de mano inicial con nueve autores, tres de los cuales, de obras para vihuela. Luego, en el transcurso del concierto se introdujeron cambios al mismo, añadiendo en la primera parte una obra de Alonso Mudarra: Gallarda, y otra de Heitor Villa-Lobos: Chôros, a la vez que se suprimió la obra prevista de Luys Narváez. En la segunda parte del concierto, se añadió al programa la Sonata de Leo Brouwer, y La canción del molinero de M de Falla.

La primera parte estuvo dedicada tanto a la vihuela como a la guitarra clásica española, en un salto de estilos, casi sin solución de continuidad, de S XVI al S XX, buscando quizá lo mejor de los dos instrumentos, lo cual supuso pasar del siglo de oro, y del esplendor de los vihuelistas españoles del renacimiento, al siglo pasado, que quizá sin duda haya sido el del esplendor de los guitarristas clásicos españoles. Todo un mensaje, el lanzado por Bill Zito, a través del programa del concierto, si lo unimos a la ausencia de autores españoles actuales en el mismo, y por supuesto descartada la posibilidad de contar con un estreno para guitarra en el programa. El que la lleva la entiende, como dicen, y la verdad, no estaría mal poder contar con algún estreno actual para guitarra española dentro del marco del Festival.

En cuanto al concierto en sí, la calidad de Bill Zito, destacó sobre todo en sus interpretaciones a la guitarra, pese a su acreditada fama como estudioso de música antigua. Particularmente a mi, me pareció extraordinaria la interpretación de la obra de Joaquín Rodrigo Zarabanda lejana, a la vihuela de Luis Milán. Una obra de juventud del maestro Rodrigo, de textura homofónica, y para la que previamente Zito afinó la guitarra a un nuevo tono, ejecutándola de manera impecable. La primera parte del concierto acabó con la deliciosa obra Chôros del brasileño Heitor Villa-Lobos.

La segunda parte comenzó con Un día de noviembre, de Leo Brouwer, compositor actual cubano que ha dedicado una gran parte de su creación artística a la guitarra, además de ser director de orquesta y arreglista de otros compositores, entre los que figuran The Beatles (The fool on the hill). La segunda obra de este compositor interpretada por Bill Zito fue Sonata.

No faltó en este extenso recorrido de siglos y compositores que fue el programa del concierto, el obligado recuerdo a Falla. La primera pieza fue La canción del molinero, seguida de una de las obras de nuestro genial paisano dedicada a la guitarra: Homenaje a Debussy.

El concierto finalizó con una correcta interpretación de la conocidísima Asturias de I. Albéniz. No hubo propinas, quizá porque tampoco se pidieron, y la verdad es que tras el Asturias de Albéniz, pocas propinas caben en un correcto concierto de guitarra.


PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ 21-11-2010

VIII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

UN CONCIERTO MUY ESPECIAL

Por Jesús Sánchez-Ferragut

Javier Perianes en el Real Teatro de las Cortes. VIII Festival de Música de Cádiz.



Javier Perianes es un andaluz de Nerva (Huelva), que se pasea por todo el Mundo, llenando auditorios y salas de concierto de la categoría del Carnegie Hall de Nueva York, Wigmore Hall de Londres, Concertgebouw de Amsterdam, o los conservatorios de Moscú y Shangai.

Desde los 8 años de edad anda entre blancas y negras, las teclas de su piano, al que sabe arrancarle como nadie el repertorio de Shubert, o las obras claves de los impresionistas como Ravel y Debussy. Ahora anda preparando sus grabaciones para dedicarle un disco a nuestro genial paisano Manuel de Falla.

A sus treinta y dos años, Perianes, artista comprometido con Andalucía, no es la primera vez que acude al Festival de Música española de Cádiz. En esta ocasión tendrá dos actuaciones. La primera de ellas será un concierto de piano muy especial, ya que se celebrará en el Real Teatro de las Cortes de San Fernando hoy lunes 22 de noviembre. Es la primera vez que el Festival sale de Cádiz capital, y ciertamente, el argumento para ello es de peso. Nada menos que en el año del Bicentenario de la Cortes Generales y Extraordinarias de 1810, y en el mismo lugar dónde aquéllas se reunieron por primera vez.

Día de Santa Cecilia, Bicentenario, Real Teatro de Las Cortes, y Perianes: El concierto ha despertado la curiosidad y la expectativa de propios y extraños, ya que a la importante efeméride histórica, se suma el hecho de que el Real Teatro de Las Cortes es un auditorio perfecto por sus dimensiones, calidez y proximidad al público, para llevar a cabo un extraordinario concierto como el que tiene programado el Festival para el pianista de Nerva. El programa de mano se antoja excelente. Dos nocturnos op. 48; Cuatro mazurcas y Balada nº 4 en Fa menor op.52 de Fréderic Chopin para la primera parte. En la segunda todo Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas / Aragonesa / Cubana/ Montañesa / Andaluza. Y la Fantasía Baetica.

La segunda actuación de Perianes en el marco del VIII Festival será para clausurar el mismo, el día 28 en un concierto con la Orquesta Ciudad de Granada, donde interpretará en el Gran Teatro Falla el Concierto nº 1 op.11 para piano y orquesta de F. Chopin.

Perianes ha seguido una trayectoria de formación netamente española, iniciando sus estudios en Nerva, y luego en Huelva, Sevilla y Madrid. De ahí pasó a recibir clases del mismísimo Daniel Barenboim, en diferentes partes del mundo.

Entre sus próximas actuaciones internacionales destaca la programada para julio de 2011, en Jerusalén, con la Orquesta filarmónica de Israel, donde bajo la batuta del genial Zubin Mehta, interpretará Noche en los jardines de España de Manuel de Falla. Pero antes pasará por Moscú, Varsovia, Londres, Sevilla, Tokio, Lisboa, Madrid, Jerez, Oviedo…

Todo un lujo para este VIII Festival de Música de Cádiz, el poder contar con Perianes y con el Real Teatro de las Cortes.

PUBLICADO EN DIARIO DE CÁDIZ

viernes, 11 de diciembre de 2009

VII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

ORQUESTA DE CÓRDOBA.

Director: Rodolfo Saglimbeni
Piano: Juan José Muñoz Cañivano.
Por : Jesús Sánchez-Ferragut


Programa: Obras de Aldemaro Romero; Federico Moreno Torroba; Arturo Márquez y Astor Piazzolla.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 28 de noviembre. Asistencia: Más de media entrada.
Calificación: ****

DE BOLÍVAR AL TANGO BONAERENSE, NOCHE DE PROTAGONISMO IBEROAMERICANO.

La Orquesta de Córdoba va camino de consagrarse como uno de los pilares sólidos e importantes del Festival de Música Española de Cádiz. Sus conciertos no suelen decepcionar, sino todo lo contrario. En esta ocasión nos ha demostrado que no es necesario ser una macroorquesta para obtener el mejor de los sonidos. Es cuestión de saber hacer las cosas.

Los que estuvimos el pasado sábado en el Falla, pudimos comprobar que la orquesta suena fenomenal, y que además denota en sus interpretaciones un gran equilibrio entre cuerdas, percusión, maderas y metales. A ello se une la visión de oportunidad que ha tenido al elegir un programa interesante, sencillo aunque sin renunciar a la calidad, y de los que hacen afición.

El concierto comenzó con una suite del compositor venezolano Aldemaro Romero, basada en la banda sonora del film “La epopeya de Bolívar” del cineasta Alessandro Blasetti. Una suite de corta duración, entretenida y estupendamente interpretada por la Orquesta de Córdoba.

La siguiente obra fue la “Fantasía castellana” de Federico Moreno Torroba. Obra para piano y orquesta en tres movimientos sin pausa. Una pieza muy interesante, donde la orquesta sonó plenamente empastada, junto a Juan José Muñoz Cañivano quien hizo una interpretación excelente como solista al piano, tratando al instrumento con delicadeza y con estilo propio. A este último y al sentimiento dio rienda suelta el pianista en la propina que nos regaló tras los aplausos del público, al término de la primera parte: Una versión para piano de la conocidísima canción “Alfonsina y el mar” de los argentinos Ramírez y Luna, e inmortalizada por la voz de Mercedes Sosa. La versión de piano de anoche iba disparada directamente al corazón y los sentimientos del público, e hizo efecto.

La segunda parte del concierto estuvo dedicada enteramente a Iberoamérica. Rodolfo Saglimbeni, director de orquesta venezolano, que en la actualidad es Director artístico de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, se dirigió al público para explicar el contenido y significado del concierto programado por la Orquesta de Córdoba, contando alguna anécdota de Arturo Márquez y de Astor Piazzolla.

El “Danzón nº 4” de Arturo Márquez parece que estuviera hecho a la medida de la Orquesta de Córdoba, que ofreció una interpretación de la pieza realmente buena. Un excelente trabajo del viento-madera, a los que se sumaron las trompas y el resto de los metales.

La última obra de la noche, fue el conocido “Tangazo” del compositor argentino Astor Piazzolla. La obra recrea al espectador en el horizonte de Buenos Aires, perfectamente descrito por la orquesta cordobesa, donde destacó el excelente trabajo de toda la cuerda, cumpliendo las exigencias de la partitura sobre todo para los violines. Muy bien de nuevo el oboe y las flautas. Una interpretación redonda.

Un recorrido iberoamericano sumamente agradable de la mano de una excepcional Orquesta de Córdoba.

Publicado en Diario de Cádiz el 30.12.2009

VII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

ORQUESTA FILARMÓNICA DE MÁLAGA.

Director: Lorenzo Ramos
Piano: Cristina Alba Padial.
Por : Jesús Sánchez-Ferragut


Programa: Obras de M. de Falla; Joaquín Turina y Ruperto Chapí.
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 27 de noviembre. Asistencia: Más de media entrada.
Calificación: ***

NOCHE DE HOMENAJES

El pasado viernes correspondió el turno de conciertos en el Falla a la Orquesta Filarmónica de Málaga, que acudió a la cita del VII Festival de la mano del Director Lorenzo Ramos.

La apuesta de Ramos ante el público gaditano fue la de utilizar la fórmula del homenaje en varios sentidos, junto con la presentación de obras poco conocidas de tres de los autores españoles más relevantes de finales del XIX y principios de XX: Falla, Turina y Chapí. Ambas cosas, homenaje y obra no tan conocida es el caso de la suite “Homenaje” de M. de Falla, composición del genial autor gaditano en la que plasma su respeto hacia algunas personas de su entorno musical y artístico. Así, esta suite dedica sus cuatro movimientos a Fernández Arbós; Claude Debussy; Paul Dukas y Felipe Pedrell. Una apuesta arriesgada la de la Orquesta Filarmónica de Málaga, por lo desconocida que es del público esta obra, que además es ciertamente desigual en sus cuatro partes, lo que hace a la postre que la impresión de conjunto quede un poco difusa en la mente del espectador. La orquesta tampoco contribuyó mucho a darle vida a la representación, dando la sensación de estar un poco fría en este comienzo de la noche, con una participación irregular del viento-madera. En fin, un poco sin pena ni gloria pasó esta primera propuesta de la Filarmónica de Málaga.

La siguiente obra propuesta por la orquesta malagueña correspondió al compositor sevillano Joaquín Turina, del que se interpretó su Rapsodia sinfónica. Se trata de una obra en un solo movimiento para piano y orquesta. Quizá lo mejor de la noche, y que vino acompañada de la pianista malagueña Cristina Alba Radial, que tuvo una correcta intervención en una obra que tampoco se prestaba mucho al cariño de la orquesta, pero que al final resultó muy interesante, tanto por el hecho de escuchar la obra en sí, única obra de Turina compuesta para piano y orquesta, como por la ejecución de la misma.

La última obra interpretada por la Filarmónica de Málaga, tengo que confesarles que despertó en mí bastante interés nada más ver el programa de mano, ya que nunca antes la había escuchado. Aparece aquí de nuevo el propósito del que les hablaba al comienzo, de utilizar homenaje y obra poco conocida, puesto que estamos en el centenario de la muerte de Chapí, y su obra sinfónica es la gran desconocida. En este sentido, es decir en el de la oportunidad de traer la obra al Festival, me parece acertadísima la decisión de la Filarmónica de Málaga. Sin embargo, una vez escuchada la obra, no puedo decir lo mismo del resultado final. Si bien es cierto que la sinfonía en re menor de Chapí contiene influencias beethovenianas, como se explica en las notas del programa de mano, no es menos cierto que al escuchar la sinfonía entera, uno se queda con el regusto o la sensación de que está aderezada de la técnica zarzuelista, y quiera que no, esto te desilusiona un poco. La orquesta, que en general tuvo una noche discreta, dando una sensación de cierto distanciamiento entre los músicos y Director, tampoco despejó muchas dudas, descompensando un poco la intervención de los metales, que por momentos buscaron una interpretación demasiado efectista, sobre todo en el primer movimiento, “Adagio, Allegro Apasionado”. Lo mejor de la obra, y creo coincidir plenamente con las críticas de la época, es el segundo movimiento, “Andante con moto, molto expresivo”, donde el autor puede presumir de haber creado una bonita melodía. También tuve la sensación de un mejor equilibrio en la orquesta Filarmónica de Málaga al ejecutar este movimiento. Los otros dos movimientos, “Presto” y “Molto allegro e vivace”, mejoraron un poco en ejecución orquestal.

El último homenaje de la noche vino en la propina, y que el Director ofreció a la memoria de Albéniz (centenario de su muerte) y a los presentes: “Cádiz”, de la Suite española de I. Albéniz, en versión para orquesta de cuerda.

Publicado en Diario de Cádiz el 29.12.2009

VII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA.

Director: Diego Fasolis
Soprano: María Espada.
Por : Jesús Sánchez-Ferragut


Programa: Obras de Juan Francés de Iribarren(1699-1767) y Jayme Torrens (1741-1803), del último disco de la OBS “Arde el furor intrépido”, música de la Catedral de Málaga en el S.XVIII
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 26 de noviembre. Asistencia: Más de media entrada.
Calificación: *****

EL XVIII MALAGUEÑO BRILLA CON LA GENIAL ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA

Los conciertos de la Orquesta Barroca de Sevilla causan siempre expectación en Cádiz. Y la verdad, no es para menos, pues la agrupación sevillana tiene una bien ganada fama tanto en España como fuera de nuestras fronteras, por la labor que vienen realizando de recuperación del patrimonio musical de los siglos XVII y XVIII en una producción discográfica que suma ya cuatro discos, y también por la excepcional calidad de sus conciertos.

El programa que la Orquesta ofreció el pasado jueves en el Falla, además de ser el comienzo de su Temporada estable de conciertos, fue la presentación ante el VII Festival de Música Española de Cádiz de su última grabación: “Arde el furor intrépido”, disco que presenta como novedad el haber sido grabado en un nuevo y propio sello discográfico: OBS-Prometeo.

La Orquesta Barroca comenzó con un villancico a Solo de Reyes con violines y trompas “Guiados por una estrella” de Jayme Torrens, maestro de capilla de la Catedral de Málaga, y sucesor en el cargo del otro autor de la noche, Juan Francés de Iribarren. Desde la primera intervención, la soprano extremeña María Espada dejó ver sus enormes aptitudes y cualidades para interpretar esta música barroca, destacando sobre todo su estupenda dicción del texto.

Siguiendo el programa del concierto, dedicado por completo a composiciones barrocas de la Catedral de Málaga, sobre música religiosa no litúrgica con textos en español, interpretaron la obra de Iribarren, Cantada con violines al Santísimo, de la obra “Prosigue acorde lira”, con una introducción musical en forma de Tocata, y dos recitativos con areas cantable y Spiritoso. Una composición realmente bella, con melodía deliciosa, sobre todo en el Area Cantable, y que la soprano María Espada supo afrontar de manera genial. Destacaron también los violines de la orquesta en un trabajo pulcro y bien empastado.

Las obras de Jayme Torrens y Juan Francés de Iribarren se fueron intercalando durante el resto del concierto: Soberano Señor, un villancico a Solo al Santísimo con violines, y O Adalid invencible, también villancico a Solo a los Santísimos Mártires Ciriaco y Paula con violines, de Jayme Torrens, y Entrada arioso de “Alados celestiales”, un villancico instrumental de Kalenda al Santísimo con violines y trompas.

De la orquesta, quizá únicamente decir que las trompas no llegaron a convencerme del todo, no estando tal vez la calidad sonora de los instrumentos en consonancia con el resto de la formación, que por el contrario obtuvieron sonidos muy cuidados, trabajados con exquisitez bajo la batuta del Director suizo Diego Fasolis. La cuerda en general muy bien, y un importante trabajo al bajo continuo del órgano, clave, guitarra y tiorba. Rigor, equilibrio y virtuosismo.

Lo mejor de la noche vino al final, con la interpretación del tema que da nombre al disco: Arde el furor intrépido, de Iribarren. Es un Aria al Santísimo con violines y trompas. La pieza permite un mayor lucimiento de la soprano, que estuvo fantástica, con un excelente empaque, dicción y técnica, acompañada con extrema delicadeza por la orquesta, con un resultado que entusiasmó al público, que recompensó con el aplauso y varios bravo a la soprano.

Hubo propina al final del concierto: el aria “Lascia ch’io pianga“ de G. F. Haendel. Pese a lo atractivo de esta pieza, de factura extraordinariamente bella, no me convenció, quizá por culpa de una ejecución demasiado lenta por parte de la orquesta, que también dio a las trompas un protagonismo inmerecido.

La Orquesta Barroca de Sevilla tiene previsto volver a Cádiz este año y el próximo dentro de su programación de Temporada. No se lo pierdan, pues lo que ofrecieron el jueves pasado, dentro de su clase, sin duda, está a la máxima altura del panorama musical español y probablemente mundial.

Publicado en Diario de Cádiz el 28.12.2009

VII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA.

Director: Juan Luis Pérez
Piano: Ana Guijarro
Por : Jesús Sánchez-Ferragut


Programa: Fantasía 1949 para piano y orquesta de Manuel Castillo; Noches en los jardines de España de Manuel de Falla; “Serenata” de la Fantasía Morisca y Los gnomos de la Alhambra, de Ruperto Chapí
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 25 de noviembre. Asistencia: ¾ de aforo.
Calificación: *****

LA ROSS OFRECIÓ UN ESTRENO ABSOLUTO EN UNA AGRADABLE NOCHE ESPAÑOLA

El plato fuerte de la noche se sirvió a los espectadores nada más empezar el concierto: El estreno absoluto de una obra inédita de Manuel Castillo.

Antes de comenzar, Ana Guijarro, la pianista que interpretó la obra de Castillo se dirigió al público para agradecer a la ROSS el poder dar luz a esta obra inédita del compositor, justo cuatro años después de su muerte.

La “Fantasía 1949 para piano y orquesta” de Manuel Castillo fue compuesta cuando el compositor tenía 19 años, y ha pasado inadvertida hasta ahora, entre otras razones, probablemente, por deseo de su autor, que quizá vio en ella una obra desfasada en relación a los cánones estéticos y de composición que se imponían entre los compositores españoles de la segunda mitad del S. XX. La Fantasía 1949 podría responder a una obra de composición de su etapa de formación, si bien no hay muchas referencias que confirmen totalmente estas suposiciones. Profesores como Norberto Almandoz en Sevilla y Conrado del Campo en Madrid podrían haber tenido algo que ver con el nacimiento del concierto estrenado el miércoles pasado en el Falla. La partitura original, que carecía de instrumentación, solo estaba escrita en su parte orquestal para piano, y quien hoy ocupa el puesto de Director del Conservatorio “Manuel Castillo” de Sevilla, Luís Ignacio Marín, ha sido el encargado de efectuar los arreglos y la orquestación de la obra.

Fantasía 1949 es un concierto para piano y orquesta de corte totalmente albeniciano, atemporal, ya que podría encuadrarse perfectamente dentro de la corriente nacionalista romántica española del XIX, pese a haber sido escrita a mediados del XX. Los dos temas expuestos en la obra son realmente bellos, y además la partitura permite el lucimiento de los recursos del pianista. La orquestación muy bien, respondiendo a patrones expresionistas, y dando juego a los metales y maderas, cada uno en su propio plano, dentro de un contexto muy español.

Una excelente obra, quizá un poco academicista, pero que ha merecido la pena rescatar y estrenar en el marco del este VII Festival de Música Española de Cádiz. La Sinfónica de Sevilla estupenda, dirigida magistralmente por Juan Luís Pérez, jerezano, alumno de Manuel Castillo, (y de Manuel Galduf), y responsable de la localización de la partitura original de Fantasía 1949.

Siguió en el repertorio Las noches en los jardines de España, de M. de Falla, donde Ana Guijarro tuvo una más que correcta intervención, en una versión amable y sin demasiadas complicaciones de la ROSS bajo la batuta de Pérez. El conjunto sonó bien, aunque la versión no haya sido de las que se queden en el recuerdo.

Al término del primer acto, Ana Guijarro, nos ofreció una propina, de esas que dejan al respetable boquiabierto y con ganas de más: La pavana “capricho” de Albéniz. Excelente trabajo el de ana Guijarro.

La segunda parte del concierto fue muy diferente de la primera, aunque sin que para nada decayera el estupendo nivel de la Sinfónica sevillana. Se interpretaron obras de Ruperto Chapí, en conmemoración del centenario de su fallecimiento.

La primera de las obras fue la “Serenata” de la composición sinfónica “Fantasía morisca”, a la que la orquesta dirigida por Juan Luís Pérez le dio el carácter necesario a una composición que contribuyera a incluir en su día a Chapí, junto con Tomás Bretón y Jesús Monasterio en el llamado “Alhambrismo”. Sus dos temas fueron expuestos con claridad, consiguiendo crear el efectismo requerido por la obra. La última interpretación de la noche fue “Los gnomos de la Alambra”, donde la ROSS concluiría una noche de música plenamente española. Destacaron el corno inglés y el clarinete bajo, que junto con los cellos hicieron un excelente trabajo en la orquesta.

En resumen, una noche agradable en compañía de una gran orquesta, como lo es la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, y disfrutando de música española de verdadera calidad.

Publicado en Diario de Cádiz el 27.12.2009

VII FESTIVAL DE MÚSICA ESPAÑOLA DE CÁDIZ

THE SOLOISTS OF LONDON Y PILAR JURADO.

Por : Jesús Sánchez-Ferragut


Programa: De España a Haendel. Obras de Georg Friedrich Haendel, Antonio Rodríguez de Hita y José de Nebra
Lugar: Gran Teatro Falla. Día: 24 de noviembre. Asistencia: ¾ de aforo.
Calificación: ****
DEL BLANCO Y NEGRO AL COLOR
¿Han visto ustedes esos anuncios donde sobre un fondo de película en blanco y negro se destaca al actor o actriz a todo color? Pues bien, esa es la definición de lo que pasó en el concierto de The Soloists of London y Pilar Jurado el pasado martes en el Falla.

Sobre un programa de mano un tanto especial y que rezaba: “De España a Haendel”, repertorio escogido expresamente por Pilar Jurado, el concierto lo abrió la conocida formación musical de solistas ligados a Londres y Alcalá de los Gazules, en un escenario frío, sin el más mínimo adorno, aunque con la concha acústica colocada perfectamente, sin duda necesaria para una correcta audición de las orquestas, pero tremendamente antiestética, sobre todo las luces. Y frío fue también el comienzo de la orquesta de solistas que a modo de introducción interpretó la Sarabande de Haendel.

Sobre este fondo blanco y negro de The Soloists apareció en el escenario Pilar Jurado, deslumbrante, desbordante de simpatía y belleza. Comenzó con un “Ombra ma fui” de Haendel muy discretito y continuó con “Mi bien turbado” de Las labradoras de Murcia, obra de Antonio Rodríguez de Hita. Realmente pensé que el concierto se vendría abajo y sería un auténtico desastre después de esta interpretación donde la orquesta fría y distante sobre un fondo que se tornó casi gris desde el blanco y negro, en nada colaboró con una titubeante Jurado, también desconocida en su faceta normal de cantante de carácter.

Afortunadamente la magia fue resurgiendo poco a poco y el “Lascia ch’io pianga” del Rinaldo de Haendel nos devolvió a la Pilar Jurado a la que estamos acostumbrados, señora de la coloratura, fuerza y expresión dramática envueltas en una deliciosa voz. La orquesta también mejoró y la cosa empezó a sonar realmente empastada.

La primera parte del concierto acabó con “Temprana rosa” de José de Nebra, un aria que en nada desmerece otras de Haendel y que Pilar Jurado interpretó muy bien, con seguridad y haciendo gala de recursos y técnica.

La segunda parte del concierto dio comienzo con La Introduccione IV de Locatelli a cargo de The Soloists.

Piangeró del Giulio Cesare de Haendel; L’alma mia frà le tempeste de Haendel; Briseida de Antonio Rodríguez de Hita y Rosa, tronco de José de Nebra fueron el resto de las arias que interpretó Pilar Jurado, quien fue llenando por completo la escena de color. De su color. Del de su precioso vestido al de su espléndida voz. Color que se fue superponiendo al blanco y negro inicial de la orquesta, y que dio al principio del concierto, como resultado, un contraste chocante y no esperado entre cantante y músicos. Sin embargo a estas alturas de la segunda parte del concierto el público comenzó a aplaudir decididamente a la diva, quien correspondió dando lo mejor de si misma, haciendo que desaparecieran los tonos y matices oscuros de la escena por completo, imponiendo con profesionalidad lo que ella sabe hacer a la perfección: La coloratura y el drama.

No obstante lo dicho, The Soloists tuvo una impresionante interpretación de la Chacony de Purcell, a mitad de concierto, con su característica forma de interpretar de cara al público, matizando cada nota e interpretando los pianísimos como pocos saben hacerlo.

Pilar Jurado regaló dos propinas al final: “Oh had I Jubal’s Lyre” de Haendel y de nuevo el “Lascia ch’io pianga” del mismo autor. Soberbia. El público la ovacionó. Por cierto, para la próxima, esperemos que la organización retire del fondo del escenario los podios de coros, y que no se olviden de entregar unas flores a la soprano al acabar el concierto, por favor. Sería un detalle.

Publicado en Diario de Cádiz el 26.12.2009

sábado, 29 de noviembre de 2008

VI FESTIVAL DE MUSICA ESPAÑOLA DE CADIZ

VI FESTIVAL DE MUSICA ESPAÑOLA DE CADIZ.27.11.2008

CAMERATA VOCAL E INSTRUMENTAL DEL GRAN TEATRO FALLA
Director: José Luís López Aranda
Desirée Seglar Rodríguez, soprano, Pedro Miguel Calvo Duran, tenor, Ángel Tomas Pérez Cruceira, barítono.
Obras de: Fernando Sor, Ramón Garay y José Luís López Aranda
Sala: Gran Teatro Falla
DIA: 27 de noviembre de 2008
Asistencia: 250 personas
Calificación: ****



MORIR POR LA PATRIA, QUE BELLO MORIR...

Quizá hubiera que preguntarse por el sentido de esta frase de una de las canciones Patrióticas de Fernando Sor hoy día, justo doscientos años después de su composición…
La Camerata Vocal e Instrumental del Gran Teatro Falla, convoco a 25 músicos bajo la dirección de José Luís López Aranda, para interpretar un concierto en el que se aunaron los cantos patrióticos, fruto de la labor de investigación a la que nos tiene habituado este director de orquesta gaditano, junto con su propia producción creativa como compositor. Si bien el titulo que figura en el programa de mano es “Literatura y Música en la Guerra de la Independencia española, 1808-2008”, no es menos cierto que el mismo podría haber sido algo así como: “Los finales del clasicismo español y la Guerra de la Independencia”. Junto a los músicos, el coro hizo su aparición en la segunda parte, e intervinieron tres cantantes habituales de la Camerata y de la Orquesta Manuel de Falla: Desiree Seglar Rodríguez, soprano, Pedro Miguel Calvo Duran, tenor y Ángel Tomas Pérez Cruceira, barítono.
El concierto estuvo bien estructurado, y sus obras sabiamente escogidas, e incluso me atrevería a decir que López Aranda ha sido valiente al interpretarlo, eligiendo justo para la primera parte dos sinfonías: Una de Fernando Sor: Sinfonía III, en Fa Major, y otra de Ramón Garay, Sinfonía nº 5 en Do mayor. Ambas, de una factura exquisita, y de fácil comprensión para el publico asistente al Falla (aunque hubiera sido deseable un poco mas de energía y vitalidad en la interpretación de la Camerata). Y digo esto, pues el Director se reservo para el final su propia producción, a saber: Tres canciones Patrióticas dedicadas al Bicentenario de la Batalla de Bailen, con el riesgo que ello conlleva, por lo novedoso. Sin embargo, la programación le salio bien a la Camerata, que vio recompensada su labor con el aplauso sincero del publico, a pesar del salto grande que hubo entre la primera parte y la segunda, pues la sinfonía de Ramón Garay responde a estructuras totalmente clásicas y de influencia Haydiana, mientras que la composición de José Luís López Aranda que cerraba el concierto, responde a esquemas actuales, donde el compositor juega con la expresión, la palabra y la voz como un instrumento mas de la orquesta, recreando situaciones, describiendo escenas, en este caso Bailenenses.
Quizá lo mas flojito del concierto fueran las Seis canciones Patrióticas de Fernando Sor, compuestas todas en torno a 1808, y no por la actuación del coro o los cantantes, que en mi opinión estuvieron bastante correctos, sino por las obras en si, enardecedoras del amor patrio, pero sosonas desde el punto de vista musical.
El gran merito del concierto de la Camerata, además de escoger el escenario del VI Festival de Música Española para interpretar este tipo de obras, consiste en la labor investigadora, y además sobre una parte importantísima de la historia de Cádiz, como lo fue la Guerra de la Independencia. A la Camerata únicamente desearle mejor suerte en su consolidación, lo que sin duda redundara en una proyección más relevante de la misma.

Diario de Cadiz 29 de noviembre de 2008