domingo, 15 de febrero de 2015

TOSCA. TEATRO VILLAMARTA DE JEREZ

FOTO: OPERAXXI.COM


UNA TOSCA PARA LA INTERPRETACIÓN HISTÓRICA





Obra: “TOSCA”. Opera en tres actos de G. Puccini con libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa.
Sala: Teatro Villamarta. Jerez. 
Aforo casi completo
Coproducción del Festival de Ópera de Tenerife, Auditorio de Tenerife, Teatro Claderón de Valladolid, Teatro Villamarta de Jerez, Auditorio Baluarte de Pamplona y Ópera de Lausanne.
Reparto: Tosca: Ángeles Blancas; Mario CAvaradossi: Jorge de León; Scarpia: Alberto Mastromarino; Sagistrano: Enric Martínez-Castignani; Angelotti: Alberto Feria; Spoleta: Alberto Canales
Orquesta Filarmónica de Málaga. DIRECTOR MUSICAL: Carlos Aragón; Director de escena: Giancarlo del Monaco; Director del coro Villamarta: Joan Cabero.



Jesús Sánchez-Ferragut

Sin duda Tosca es una de las óperas más famosas de todos los tiempos, y con razón, pues aúna como ninguna otra obra la intensidad dramática, la escena y la música. La historia de Tosca, te engancha quieras o no. Mana sensualidad, encarnada por Tosca, una actriz y cantante capaz de enamorar a buenos y malos. En lo que se refiere a la parte dramática, la trama mezcla, con sabiduría, las intrigas políticas de realisatas y napoleónicos de principios del S. XIX, pasiones, fanatismos, crímenes… La escena, perfectamente acotada en el libreto, se desarrolla en tres magníficos edificios romanos: La Iglesia de Sant’Andrea della Valle; el Palacio Farnese y El Castillo de Sant’Angelo. Por último, la música contiene algunas de las arias operísticas más famosas de todos los tiempos, y las melodías de la partitura son de una belleza extraordinaria.

La representación villamartina contó con la participación de la soprano española Ángeles Blancas que encarnó el personaje de Tosca, verdadero hilo conductor de toda la obra, y protagonista de una de las árias más bellas de todos los tiempos: “Vissi d’Arte, vissi d’Amore”. Ángeles tuvo una actuación correcta, con algunas dudas en las zonas bajas de la partitura, aunque afrontando correctamente la parte más dramática del personaje.
El papel del pintor Mario Cavaradossi lo condujo el tenor tinerfeño Jorge de León quien tuvo, desde mi punto de vista una sobresaliente intervención, al menos el día que asistí a la representación (12 de febrero).  Superó con sobresaliente el aria “E lucevan le stelle”, uno de los pasajes verdaderamente importantes para tenor de toda la obra pucciniana.
Muy correctos estuvieron Enric Martínez-Castigniani y Alberto Feria, en los papeles de Sagistrano y Angelotti respectivamente.
Por último, hacer una referencia especial a Alberto Mastromarino, barítono italiano que encarnó el personaje del malvado Scarpia. Su interpretación tuvo un muy buen nivel, tanto en lo dramático como en lo canoro, pese a verse embutido en un uniforme nazi.
Y un pequeño paréntesis en esta crítica, para reseñar que es realmente difícil imaginar a un gobernador nazi pronunciar las siguientes palabras:

La cosa bramata perseguo,
me ne sazio e via la getto
volvo a nuova esca.
Dio creò diverse beltà,
vini diversi. Io vo’o gustar
quanto più posso dell’opra divina!

Palabras que encierran tanto de mediterráneo…de capricho, de maldad y apelando a la obra Divina…También resulta muy forzado llamar “Scarpia” a un Gobernador nazi... Y que conste que no pretendo criticar lo obvio, pero a veces, y creo que es el caso, una buena idea sobre el papel, luego sobre las tablas, no funciona: Establecer un paralelismo entre la historia del libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa para la Tosca de Puccini y la Roma ocupada por las tropas de Hitler en 1943, quizá esté bien para una tesina, o para algún tipo de investigación, interesante sin duda, pero cambiar los uniformes de los personajes de la Ópera Tosca por uniformes del Tercer Reich, no me ha parecido, la verdad, un valor añadido a la puesta en escena de esta genial composición de uno de los mayores maestros del espectáculo total que es la ópera.
Pero la producción que trajo el Villamarta, afortunadamente no se quedó ahí, sino que también contó con una renovada Orquesta  Filarmónica de Málaga, con Carlos Aragón a la batuta, que realmente sonó bien, manteniendo la tensión pucciniana de principio a fin, en una ópera caracterizada por una partitura que introduce los albores de la música sin fin, predominando sobre el sistema típico de árias de las óperas clásicas italianas. Bravo.
Por último, mi enhorabuena al coro del Villamarta por su actuación, que aunque corta, porque el guión así lo marca, pero estupendamente dirigido por su nuevo Director: Joan Cabero. Un auténtico lujo para el coro el contar con esta nueva dirección.

PUBLICADO EN DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ:

http://www.diariobahiadecadiz.com/noticias/jerez/una-tosca-para-la-interpretacion-historica/