Fotos: J.S-F. |
MIGUEL POVEDA,
LO QUE NOS UNE ES EL FLAMENCO.
Esepctáculo: Miguel Poveda en
concierto.
Plaza de toros de Sanlúcar de
Barrameda. Viernes 4 de julio de 2014. Aforo lleno.
Músicos: Piano: Joan Albert Amargós.
Guitarras: Chicuelo y Jesús Guerrero. Percusión:
Paquito de Sanlúcar.
Jesús
Sánchez-Ferragut
De
Barcelona, payo, de padre murciano y madre manchega, recorre el mundo con sus
espectáculos, con un nexo de unión universal: El Flamenco.
Vino a
Sanlúcar el pasado viernes 4 de julio, por primera vez, a cantar en la plaza de
toros, e hizo realidad el título de este artículo: Que, lo que nos une es el
Flamenco.
Poveda
cuida hasta el más mínimo detalle técnico. Es un perfeccionista del espectáculo.
Y el Flamenco pedía a gritos desde hace mucho tiempo una figura como él,
dispuesto a que sus producciones tengan el mismo nivel técnico y sonoro que los
espectáculos de los mejores artistas con los que ha colaborado y colabora:
Serrat o Martirio, y próximamente con Noa en el Festival de Jazz de Vitoria Gasteiz
y también anuncia para septiembre su colaboración con Víctor Manuel.
No es ninguna
novedad llenar una plaza de toros con un espectáculo flamenco, pero sí que es
novedad la calidad del sonido, luces y decorados que arropan los espectáculos
de Poveda, aunque para ello los puristas tengan que aceptar asistir a un
espectáculo que adopta la fórmula de “Flamenco y algo más”.
Pero
creo no equivocarme al decir que Poveda se lleva bien con todos los que se
aproximan al flamenco, puristas y no puristas; copleros e innovadores. Enfin,
que le cae bien a todo el mundo. Y la verdad, que en su variado espectáculo
cualquiera encuentra siempre algo que le llegue, en torno al flamenco, claro, y
aunque no sea el verdadero pellizco, pasa y agrada.
Con
unos músicos excepcionales, el espectáculo de Poveda es variado, y va pasando
de la copla a canciones y flamenco en dos estados: El puro y la fusión.
En mi
opinión, el espectáculo de Poveda relata la actualidad del flamenco y la copla
y las une con sus pasados más brillantes, proyectando una visión propia, que
interpreta según se trate de una época y un estilo concreto al que se quiere
referir en ese momento. Así, hizo un “remix coplero”, donde fue uniendo copla
tras coplas en un ejercicio curioso y divertido, que no deja de encandilar a
los amantes de la época más gloriosa del género.
Algo
parecido hace con el Flamenco, donde en un momento dado se mete en su papel de
actor-cantante y repasa a golpe de guiños, a una buena cantidad de inmortales:
Camarón, Mairena, Chano Lobato, Morente…Y luego se viste de Lole y Manuel y nos
cuenta a golpe de corazón un momento mágico de los años 70…
Pero
hubo más: alfileres de colores, baile y colaboración especial…
Una
noche muy agradable de flamenco y algo más. La temperatura estupenda y la plaza
de toros de Sanlúcar prácticamente llena. El único pero para Poveda, si acaso,
es no haber tenido mejor “ojo” y no haber regalado a tiempo “ojos verdes” de
propina a un público que se lo pidió insistentemente. Enfin, tendrá que volver
a Sanlúcar a cantarlo. No le queda otra.